LAS CARTAS BOCA ARRIBA

El reconocimiento de José Luis Moreno centra la primera carta en la que el autor se solidariza con el empresario y productor malherido por unos delincuentes. La siguiente es, también, el reconocimiento de Javier Arenas como un gran político y la última, para decirle a Teresa Toda que no se olvida de ella, a pesar de estar condenada a prisión por colaborar con ETA

JOSE LUIS MORENO

«Eres un personaje de referencia en la vida española»

Querido José Luis...

A lo largo de mi vida profesional he conocido a pocos hombres tan inteligentes como tú. Me ha asombrado siempre tu sagacidad al analizar los acontecimientos culturales, económicos, deportivos, religiosos. También los políticos. Pero no es la inteligencia lo que más sobresale en ti sino la bondad machadiana que te caracteriza, esa alegría de vida que contagia, esa simpatía personal que te desborda, esa apuesta tenaz por la sangre sonora de la libertad del verso de Valente.

Te has convertido, querido José Luis, en uno de los personajes de referencia de la vida española. Pocos saben que has ejercido en La Milagrosa como cirujano del sistema nervioso, que has cantado ópera en los mejores teatros de Europa, que la Reina Isabel te felicitó en el Covent Garden de Londres, que hablas una docena de idiomas, que has presentado programas de televisión en griego en Grecia, en italiano en Italia, en alemán en Alemania, en inglés en Suráfrica, en castellano en España y no sé si en japonés en Tokio.

Eres un winner. Entre los innumerables negocios por ti emprendidos y que te han dotado de una sólida fortuna, lo que más te gusta es el espectáculo. Tus éxitos en el teatro, en el cine, en la ópera, son incontables. Eres, además, el midas de la televisión. Tus formatos, tus programas, tus series, son un río de triunfos que fluyen y fluyen sin cesar. Has jibarizado, en fin, a tus competidores.

Y, sobre todo, los que te rodean te quieren. Tienes un profundo sentido familiar, eres buen amigo de los que somos tus amigos, mantienes atención sostenida para todos y tu triunfo personal entre los tuyos desborda al profesional.

Dicen que tienes defectos. Seguro que es verdad porque un día me dijiste que me invitabas a cenar con Belén Rueda y aquí me tienes esperando el acontecimiento.

Te escribo, en fin, estas palabras, solidario hoy contigo a cien por cien, como toda España, por la atrocidad que acabas de sufrir, porque la inseguridad crece y el Gobierno rubalcabea sin orden ni concierto, mientras permanecemos todos aterrados porque Zapatero se dedica a tocarse la lira y a recrearse en el esplendor de su gloria, que es el esplendor del incendio.

JAVIER ARENAS

«Luchas contra el voto cautivo en Andalucía»

Querido Javier...

Lo de menos es que te comieras con patatas y pescaíto frito al presidente de la Junta. Menudo baño de rosas. Lo de más es que te mostraste como eres: un político sincero, cercano, sin dobleces, con las ideas claras, el verbo pronto, el sentido de la realidad vigilante.

Tu éxito en televisión frente a un rival apabullado sería decisivo si no mediara el voto cautivo. El PSOE intentó reeditar en España en los años ochenta al PRI mexicano. No lo consiguió a escala nacional. Sí a escala autonómica, en Andalucía y en alguna otra región. El 50% del voto andaluz depende ya directa o indirectamente de las decisiones de la Junta. Los funcionarios han crecido como la levadura. Es un escándalo. Los paniaguados, subvencionados y enchufados se multiplican en el bosque autonómico igual que los hongos. La lluvia fina de las ayudas, patrocinios y subvenciones se derrama sobre las empresa afines. Infinidad de asociaciones culturales, fundaciones, institutos, no son otra cosa que una camelancia a la que se destinan ayudas autonómicas para que actúen luego como centros de agitación electoral socialista. La mamandurria del PER domina el campo. Los medios públicos de comunicación se dedican con insistencia obsesiva a la propaganda del Gobierno regional. Los privados, salvo excepciones, están condicionados por los suculentos contratos de publicidad de la Junta. La política educativa se vuelca a favor de las posiciones socialistas. Todo ello, en fin, es el PRI, el PRI con todos sus perfiles salvo la excepción de que en Andalucía el presidente puede repetir indefinidamente y en México la gestión presidencial se limita a un sexenio.

Allí donde la compra del voto no domina toda la situación -las capitales de provincias - ganas. En el resto pierdes. Algún día, sin embargo, en Andalucía, como ocurrió en México, se llegará al punto de inflexión. Desmontarás entonces al PRI andaluz. No estaría de más que te leyeras el soberbio ensayo de Octavio Paz: «Hora cumplida». Lo publicamos en el ABC verdadero pocos años antes de la caída del PRI.

Tu intervención en televisión demostró tu estatura de gran político. Estás avalado por una carrera fulgurante en la que destaca la honradez y la cercanía al ciudadano medio.

Con esta carta, recibe, querido Javier, el aplauso de un espectador como yo que te vio en televisión y se rindió ante la serenidad y la contundencia de tu palabra.

TERESA TODA

«Siempre fuiste trabajadora y seria»

Querida Teresa...

Tenías la gracia de Dios siempre asomada a los ojos. Te brillaba la inteligencia en la frente. Eras sencilla y espontánea. Y profundamente tímida. Parecías una adolescente en zozobra con esa belleza recental un poco melancólica, y por eso mismo delicada y profunda, que constituía tu mayor encanto. Eras trabajadora y seria. Perseguías como un sabueso la noticia y la contrastabas después para asegurar la información. Son muchos los centenares de periodistas que han trabajado a mi lado. No me he olvidado nunca de ti, de aquellos años dorados cuando colaborabas conmigo en la redacción de hueco del ABC verdadero.

Después, querida Teresa, tu independencia intelectual -rechazaste siempre el bozal y la mordaza- te llevó a otros escenarios. Te seguí siempre. Sufrí contigo cuando el atroz asesinato de Muguruza, perpetrado en 1989 por la histeria de unos ultras desquiciados de la extrema derecha. Nos encontramos sin vernos en algún coloquio radiofónico. Y defendí al Egin, del que eras subdirectora, cuando fue secuestrado y prohibido. Los periódicos no delinquen. Si lo hacen algunos de sus redactores, articulistas o empresarios, la ley debe caer sobre ellos pero no sobre el periódico.

Claro es, querida Teresa, que yo no puedo justificar ni aceptar tu colaboración con banda armada, delito por el que la Audiencia te ha condenado a diez años de prisión. Pero no me he olvidado de ti. No me olvidaré nunca de ti. Siempre te he echado de menos y se me nublan los ojos cuando me encierro entre las ruinas de la inteligencia a la busca del tiempo perdido y me encuentro contigo trabajando a mi lado en esta profesión que tú y yo amamos. Y si algún día lo deseas, en ella me encontrarás siempre, Teresa Toda, que eras la niña morena y ágil de Pablo Neruda. Me llena de tristeza que el viento sople ahora para ti, como en las comedias bárbaras de Valle-Inclán, ululante y soturno.

LUIS MARIA ANSON de la Real Academia Española

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