En el primer pleno tras forzar la prórroga, PP e IU se dedican elogios y cargan con dureza contra el Gobierno

El primer pleno que celebraba la Junta General del Principado después de que, hace una semana, la unión de PP e IU tumbase el proyecto presupuestario del Gobierno y forzase la prórroga de las cuentas, demostró que ese matrimonio parlamentario de los dos grupos de la oposición en contra del Ejecutivo se mantiene casi con tonos de idilio.

«Me pareció una intervención muy inteligente» o «una de las ponencias más equilibradas que yo le he oído al PP», son algunas de las frases con las que el diputado de IU-BA-LV Aurelio Martín comenzó la primera intervención que tenía su grupo en la sesión de ayer, en el turno de fijación de posiciones de una interpelación presentada por los populares sobre los daños causados por la fauna salvaje al sector agropecuario. El destinatario de sus elogios era Luis Peláez, con quien el mismo Martín reconoció que lo habitual para ellos es mantener posiciones muy discrepantes.

En el siguiente punto del orden del día, otra interpelación del PP, en este caso presentada por Marcial González, la intervención de éste (sobre los vertidos contaminantes en Avilés) no resultó tan del agrado de la coalición, pero el tono en el que se lo dijo Francisco Javier García Valledor distó mucho de la tirantez que caracterizaba la pasada legislatura los debates entre ambas formaciones: «La interpelación quedó un poco en gatillazo, porque hay aspectos fundamentales que no quedaron planteados», dijo el ex consejero, más como un cariñoso reproche propio de estos casos que como crítica entre adversarios políticos.

Así las cosas, el Gobierno fue el protagonista de todo el intercambio de artillería pesada en el pleno. Las dos consejeras que participaron en el debate, Belén Fernández y Pilar Rodríguez, tuvieron que replicar a duras críticas de izquierda y derecha. «Debe dejar esa soberbia frívola con la que ha venido hoy aquí, yo le aconsejaría más humildad», le espetó Valledor a la primera. Su compañera Noemí Martín cargó contra la titular de Bienestar, a la que reprochó sus «mentiras reiteradas y malintencionadas» sobre la gestión de IU en relación con el salario social básico, además de decirle que «cuanto más en minoría están, más prepotentes son».

Entre socialistas y populares las invectivas fueron más duras y Belén Fernández llegó a advertir al grupo opositor que «tengan cuidado, no les pase como a las aves alquitranadas, que tragan algo del petróleo que se les pega al pico y acaban muriendo». Esa frase provocó una sonora bronca en las bancadas populares, que no fue, ni mucho menos, la única de la sesión.

La primera la había provocado un grupo de ganaderos que asistió desde la tribuna del público. En dos ocasiones exhibieron carteles reivindicativos, que la presidenta de la Cámara, María Jesús Álvarez, les obligó a retirar. Y posteriormente, uno de ellos interrumpió con fuertes gritos a Fernández, a la que llamó a voces «zampona».

Con el ambiente caldeado, llegaron las referencias a la prórroga presupuestaria, que terminaron por desatar de forma abierta las hostilidades. Pilar Rodríguez dijo que si el PP quisiera que prestaciones como el salario social estuvieran garantizadas tendría que haber apoyado las cuentas regionales. Varios diputados populares la interrumpieron en un tono cada vez más elevado y se montó un escándalo en el que María Jesús Álvarez tuvo que mandar callar hasta a su compañero Fernando Lastra, que le espetó a la presidenta que, si no controlaba el desorden, «habrá que hacerlo de otro modo». Al final volvió la calma, pero hoy se reanuda la sesión con votaciones en las que puede volver la 'pinza' entre PP e IU, que están demostrando que nada une tanto como un enemigo común.