Mal año 2007 para los de Prisa. Se murió el patrón Polanco y empezó el baile de las intrigas internas y de luchas de poder, en las que algo tendrá que ver la OPA de Prisa por el ciento por ciento de Sogecable, no sabemos si para quedárselo —en vísperas de la expansión de la televisión digital—, o si para darle un pase en beneficio de Murdoch, algo difícil de imaginar sabiendo que Aznar está por detrás, salvo que el altísimo endeudamiento de Prisa les obligue. Otro rumor, el desembarco del Mexicano Carlos Slim, el amigo y empleador de Felipe González y, por tanto, tapado de Juan Luis Cebrián en su guerra particular con los herederos de Polanco. Aunque de momento Cebrián dice que Sogecable será la base empresarial de todo el proyecto audiovisual del Grupo, al tiempo que reconoce que se está al inicio de un proceso de incierto final.
De momento han tenido que vender parte de Unión Radio, y muchas de sus inversiones —Localia, Dédalo, Le Monde, etc.— no van bien, pero siguen en la brecha y además han pedido al Grupo Z el cuaderno de venta de dicha compañía, que en principio sólo ofrecía un 30 por ciento de sus acciones, pero que en realidad se vende al ciento por ciento y puede que en trozos. Además de los de Prisa estarán en la puja Vocento (Abc), Unedisa o RCS (El Mundo), Planeta (Antena 3 TV) y ya veremos si alguno más, como los chicos de La Sexta de Roures, el enemigo número uno de Prisa en la guerra del fútbol audiovisual —por eso los de Sogecable y Cuatro acaban de comprar todos los derechos de la Eurocopa de fútbol— , al que se ha sumado RTVE, ambas cadenas como puntales de Zapatero —“el fuego amigo del que se lamentaba Felipe González— en dura competencia con Prisa, sobre todo en el terreno de la primogenitura audiovisual y de los favores que se pueden recibir del Gobierno, lo que no quita que todos ellos ya están volcados en apoyar al PSOE en la campaña electoral.
Precisamente la venta del Grupo Zeta puede ser un determinante elemento de lucha por el liderazgo mediático en el ámbito del PSOE. Porque lo que todos los aspirantes buscan no es otra cosa que la propiedad de El Periódico de Catalunya, y su influencia en dicha comunidad autónoma y en el PSC. De ahí que tanto Zapatero como Montilla al final tendrán algo que decir sobre esta operación de incierto resultado.
A lo mejor por ello y para limar asperezas ha salido a la palestra el director del diario El País, Javier Moreno, con un artículo sobre las luchas de poder en el Tribunal Constitucional que se ha convertido en pieza de escarnio en el periodismo de la capital por su pintoresca redacción, plagada de errores, reiterativo en su obsesión con el diario El Mundo y sin una sola idea. Lo que deja en evidencia la escasa capacidad periodística y de análisis de este extraño director de El País. Se pregunta, tras mencionar confusamente y sin venir a cuento a Azaña, Lerroux y al golpista Sanjurjo, si Rajoy sabía que su partido iba a recusar a tres magistrados del Tribunal Constitucional —¡pues naturalmente que lo sabía!—, del que el inefable Moreno dice que ha sido objeto de un intento de “asalto” por parte del PP. Vamos de un golpe de Estado o nueva “sanjurjada”. Y todo ello lamentando que en España no haya un monopolio en la información al servicio del PSOE, porque dice que la diversidad actual “socava” la democracia. Naturalmente, de la bronca de la vicepresidenta del Gobierno De la Vega a Casas, la presidenta del Tribunal Constitucional, no se dice nada, ni de las otras recusaciones del Gobierno, que poco tienen que envidiar a las arteras del PP. Y sobre todo desconoce o calla la pretensión de la mayoría de magistrados por el PSOE de esta Corte de burlar el orden constitucional, que es, verdaderamente, lo que está en juego. Pero ¿de dónde se ha escapado este Moreno?

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