FUERA DE FOCO

Los anuncios navideños de perfumes se han encontrado este año con una competencia desleal a la hora de atraer la atención con su sexualidad implícita. Los cuerpos y miradas insinuantes de los y las modelos apenas destacan: puestos a alborotar las hormonas, ni los efebos de Calvin Klein ni las bellezas de Cacharel tienen nada que hacer frente al aroma a macho que destilan las páginas de internacional de la prensa.

Fíjense en Sarkozy, cabalgando a la española (con una sola mano en las riendas) tras dejarse fotografiar con Carla Bruni, que ya tenía alterados a los franceses con sus declaraciones sobre lo aburrida que es la monogamia: reconozcan conmigo que en vísperas de estas entrañables fiestas, tan familiares, sus palabras son toda una provocación. Sarkozy al galope me conduce a otro protagonista de la semana: Vladimir Putin, elegido hombre del año por la revista Time.El francés no ha conseguido superar al ruso y sus fotos a pecho descubierto, o con camiseta pegada al cuerpo, ya sea trotando por la estepa siberiana o pescando en el río Yenisei, pero todo se andará.

Esta semana han compartido titulares con otro macho-macho que se encamina a la presidencia de Sudáfrica: el recién elegido líder del Congreso Nacional Africano, Jacob Zuma. El sudafricano (apodado tzunami)tiene cuatro esposas oficiales y varias amantes, además de 19 hijos, según nos cuenta Rafael Ramos. No contento con atenderlas a todas, Zuma fue acusado de haber violado a la hija de un amigo, porque la joven iba provocando, y él se limitó a cumplir las expectativas (lo dijo su abogado). No hay constancia gráfica de que Zuma monte a caballo, aunque sí le hemos visto bailar animadamente. Otro protagonista al que le gustan los caballos, el coronel Gadafi, ha visto en cambio como el paso del tiempo, un afeitado deficiente y un exceso de tinte ha destruido el sex-appeal del que gozó en otros tiempos, cuando era un malo malísimo y en Europa no le recibíamos como ahora, con alfombra roja.

La política nacional, francamente, no está a la altura en estos tiempos de exaltación de la masculinidad. Nuestros líderes políticos salen en la foto del bracete de sus esposas legales y prefieren cultivar una imagen líquida, concepto muy en boga últimamente. Sólo una foto de Rodrigo Rato con su pareja, vislumbrada en ABC, y los boleros que en tono grave interpreta Diego López Garrido nos recuerdan que los políticos son hombres de carne y hueso, sujetos a la llamada del amor y de la carne.

Las que destacan aquí son las políticas-hembra, mujeres de rompe y rasga capaces de plantarse frente a un Putin o un Sarkozy sin achantarse. Pienso en Magdalena Álvarez, que se crece ante el castigo e inaugura obras aunque sea en solitario; o en Esperanza Aguirre, dispuesta a enfrentarse al jefe con tal de hacerle un placaje a Ruiz-Gallardón en su camino hacia el Congreso, y quién sabe qué otros destinos. Ellas sí han captado bien por dónde sopla el viento: el electorado, como aquella morena imponente del anuncio, está buscando a Jacqs. La filosofía del be water, my friend está, definitivamente, pasada de moda.

Sweet Hillary

Los asesores de campaña de Hillary Clinton intentan ahora dulcificar su imagen porque temen haberse pasado de frenada a la hora de demostrar que tiene dotes de mando. Clinton saca a su madre a los mítines y estudia si debe mostrar o no sus emociones en público. Las lágrimas son señal de debilidad en las mujeres y de sensibilidad en los hombres: al candidato republicano Mitt Romney le va bien cuando parece emocionarse ante la audiencia.

Ha nacido un zar

Los editores de la revista Time se multiplican en los medios para justificar su elección de Vladimir Putin como Hombre del Año. Insisten en que plantarle en portada no supone que cuente con su apoyo, sino reconocer, "para bien o para mal", su indudable capacidad de liderazgo y protagonismo en la escena internacional. Los finalistas fueron J. K. Rowling, Hu Jintao, el general Petraeus y una vez más… Al Gore.

El favorito

Jacob Zuma se encuentra con un enorme obstáculo en su carrera hacia la presidencia de Sudáfrica: la investigación por corrupción que puede llevarle ante los tribunales antes de que pueda apelar a la inmunidad presidencial. Unas comisiones multimillonarias en la compra de armas a una empresa francesa, en la época en la que era vicepresidente, resurgen ahora y con muchas posibilidades de que el proceso judicial se abra de manera inmediata.