Prisa se alía con el PP para poner contra las cuerdas a Luis Fernández, presidente de RTVE, de J. Moreno en El Confidencial
Cosas veredes, Sancho. El grupo de comunicación Prisa se ha aliado con el Partido Popular para poner contra las cuerdas a Luis Fernández, presidente de la corporación de RTVE. Como lo leen. Su consejero delegado, Juan Luis Cebrián, ha hecho gestiones para que Mariano Rajoy y los suyos pregunten en el Congreso al Gobierno sobre una decisión de este directivo que tiene que ver con el negocio de Prisa, según ha confirmado El Confidencial en fuentes políticas.
Las mismas fuentes indican que fue el propio Cebrián quien hizo esas gestiones ante el PP y, a raíz de sus peticiones, Rajoy autorizó que el partido introdujera la pregunta en el orden del día del próximo pleno. La pregunta la pronunciará el miércoles, durante la sesión de control al Gobierno, la diputada Macarena Montesinos, portavoz del PP en la extinta comisión de control de RTVE. Está dirigida a la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, y dice textualmente: “¿Ha tenido el Gobierno relación con la decisión de RTVE de entregar en exclusiva a la productora Mediapro la distribución para América de su Canal Internacional y de su servicio 24 horas?”
El PP se mete así de lleno en la llamada guerra de fútbol entre Prisa y Mediapro, que convierte en amigos a los que antes eran enemigos, y viceversa. Si antes era Pedro J. Ramírez, director de El Mundo, quien centraba y el portavoz del PP, Eduardo Zaplana, remataba con senda pregunta parlamentaria, ahora parece que Cebrián quiere tocar también balón pasando por alto las duras palabras dirigidas por el desaparecido Jesús Polanco a los populares, cuando los tildó de franquistas y éstos optaron por el boicot a los medios de Prisa.
Toca abatir ahora a Luis Fernández, antiguo empleado de la casa, acusado por El País de encargar a Mediapro que distribuya en exclusiva sus canales internacionales en América. El presidente de RTVE desmintió esa aseveración y ha denunciado al periódico en la Comisión de Quejas y Deontología de la Asociación de la Prensa por no publicar adecuadamente su carta de rectificación. También dedicó varios minutos del telediario de La Primera para contrarrestar la información del periódico.
Luis Fernández ha sufrido amenazas y presiones por no plegarse a los deseos de Prisa con motivo de sus adquisiciones de paquetes deportivos del campeonato del mundo de Motociclismo y de la Premier League (Liga inglesa de fútbol). Hasta el punto que un alto directivo de Prisa envío a Fernández el siguiente recado: “Atente a las consecuencias”, con el consabido recordatorio de que, cuando cese, tendrá que buscar trabajo. Otras presiones provinieron de sectores del PSOE, y todas fueron en la misma dirección: que favoreciera a Cuatro, la cadena de televisión en abierto de Sogecable, del grupo Prisa.
El 'fuego amigo' y el socialista inmobiliario
Las presiones contra Fernández se desataron días antes de que tomara posesión de su cargo, en enero de este año. Tanto él como su antecesora, Carmen Cafarell, se negaron a que RTVE renunciara a ejercer su derecho de tanteo sobre las retransmisiones de motociclismo y que Cuatro se quedara con el contrato, por el que había ofrecido 20 millones de euros. “Yo trabajé en ese grupo 18 años, ahora trabajo en RTVE y no voy a hacerlo para Prisa desde RTVE”, les espetó Fernández, quien también fue empleado durante unos meses en Estados Unidos del grupo Imagina (grupo Árbol y Mediapro) antes de pasar a presidir la cadena pública.
Desde entonces ha tomado decisiones que no han gustado a Prisa, como adjudicar a Mediapro la producción de los programas España directo y 59 segundos. La gota que colmó el vaso de la paciencia de Cebrián y los suyos se produjo este verano, cuando la cadena pública se quedó con las retransmisiones de la liga de fútbol inglesa, que ahora tienen mucha audiencia porque participan varios jugadores españoles.
Tras la noticia sobre Mediapro, El País atacó la semana pasada a Fernández por haber adjudicado la venta de las joyas inmobiliarias de la cadena pública a un experto en el sector, socialista para más señas, llamado Pedro Pablo Mansilla. La noticia sostenía que la adjudicación había sido una decisión personal de Fernández y que la había ocultado a los consejeros de RTVE. Pero orilló que tal consulta la transmitió a los consejeros y hasta consta en la nota de prensa que emitió el consejo el día en que se tomó esa decisión… Cosas del "fuego amigo", exitosa expresión de Felipe González que alerta sobre las consecuencias para la familia socialista de esta guerra por el mercado televisivo desatada entre los dos grupos de comunicación de izquierda.
