La Coctelera

Reggio

Un lugar de encuentro para leer juntos, continuación de Caffè Reggio http://www.lacoctelera.com/caffereggio

7 Diciembre 2007

Los nervios del estreno, de Carles Sans en El Mundo de Cataluña

BULEVAR

A lo largo de los años muchas personas me han preguntado si antes de una función me pongo nervioso. La respuesta siempre ha sido la misma: que no.

Todo lo contrario: uno ha de hacer acopio de una energía especial, física y mental, un estado de ánimo activo que contrarreste posibles actitudes pasivas, e incluso apáticas, propias de cuando se representa la misma obra cientos de veces. (De SIT habremos hecho unas 800 funciones, lo que, aparte de ser una satisfacción, supone efectuar un considerable esfuerzo psíquico para no caer en la rutina).

Siempre que respondo a esta pregunta temo que quien me escuche piense que voy de sobrado, por lo que, aunque no sea verdad, a veces digo que sí, que algo de nervios sí paso.

Sólo una única excepción: el día del estreno. En teoría, si decides estrenar es que estás preparado para ello; sin embargo, siempre se tiene la sensación de andar falto de ensayos.

Y es que ese es el día del gran examen. Durante varios meses ha habido horas y horas de ímprobos esfuerzos por encontrar buenas ideas que sorprendan y diviertan; y ahora, a pocos minutos del comienzo, uno se impacienta por saber si cada una de ellas va a funcionar como habíamos presupuesto hasta el día del estreno.

Ese día, y por muchos años que uno lleve en la profesión, los actores sufrimos lo que conocemos como el «trac»: una especie de nudo opresivo que tenemos en la boca del estómago y que nos impide respirar con normalidad. Esa sensación de ahogo aumenta a medida que la hora de empezar se aproxima. Tanto que, a pocos segundos de levantar el telón, te parece que no vas a poder actuar, y que la solución está en escapar por una salida trasera del escenario. Nunca se acaba haciendo algo así y se sale a escena dejando que, poco a poco, el cuerpo y la mente se vayan relajando, sobre todo si compruebas que la respuesta del público es la esperada.

De todos modos, los estrenos tienen el inconveniente de que casi nunca tienes la sensación de que han ido bien. La mayoría de las veces la culpa es del público. La respuesta de este en un estreno es mucho peor que la del público de cualquier otro día: los invitados al estreno (amigos, críticos y familiares) acuden todos con un espíritu crítico de lo más irritante, y, por supuesto, sin pagar un euro. En cambio, los que van al teatro pagando su entrada lo hacen con una predisposición a reír y a emocionarse mucho mayor.

¡Se acabó el sufrir! -nos dijimos- ¡Nada de estrenos! Todos en el mismo saco, al saco de la risa o del drama, según cada cual.

Sin embargo, como somos gente contradictoria y fácil de convencer, hace unos días, en Madrid, decidimos estrenar Garrick, nuestra nueva obra, con muchos invitados. Tal como era de esperar, se rieron una cuarta parte de lo que lo hace el público de todos los días, el «normal». Así que de nuevo se cumplió nuestra teoría, sólo que esta vez la culpa no fue de los invitados, sino nuestra, por volver a intentarlo.

© Mundinteractivos, S.A.

Tags: carles sans

servido por reggio sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Los comentarios están cerrados


Sobre mí

Lector de artículos de opinión, fundamentalmente de política y economía, que pretende divulgar trabajos publicados por diferentes autores en otros medios digitales.

Estadísticas

Estadísticas

Fotos

reggio todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera