EL OYENTE
La voz más hermosa de la radio ha sido la de María Jesús Alvarez.El mejor museo de la radio del mundo es el de Ponferrada y se está quedando pequeño. La mejor radio, si no hay postes, nunca llegará muy lejos y, para competir de verdad, en la España de hoy se necesita un mínimo de 150 a 200. El programa Protagonistas dejó de hacerse de cara al público por seguridad. Las tertulias nacieron en la Ser y su éxito depende, sobre todo, de que los tertulianos que participan no sean unos matados.
Son algunas de las respuestas de Luis del Olmo, el pasado jueves, en el homenaje que le hizo la Casa de León en Madrid. El acto se convirtió en su programa número 10.138.
«Si pudieras elegir a una persona de todas las que han trabajado contigo para perderte en una isla desierta, ¿a quién escogerías?», le preguntó un periodista. «A Luis Sánchez Polack», respondió él sin dudarlo.
La serie sobre los santos barones del gran Tip sigue emitiéndose a las seis y media de la mañana en Protagonistas.
Todas las grandes cadenas tienen espacios de humor, pero nadie, ni de lejos, ha igualado todavía al gran Tip. Las emisoras tampoco hacen mucho por descubrir y promocionar a los mejores.
«La gran credibilidad de la radio se debe a que fue el primer electrodoméstico que entró en los hogares españoles», decía el martes Lorenzo Díaz en Ciudad Real, donde la Escuela Superior de Informática ha montado una gran exposición sobre los receptores de radio con motivo de los 101 años de vida de este medio.
Aparatos con válvulas a la vista y altavoces separados, radios capilla de los años 30, radios de galena, receptores de madera de la guerra, de baquelita y de los primeros plásticos de los 50, los primeros transistores hasta llegar a la radio digital.De todo ello hay ejemplares en la exposición, aunque nada tenga que ver con el museo de Ponferrada, que, sin poder compararse aún con el neoyorquino del edificio Rockefeller, es uno de los mejores de Europa.
El ejemplo ha cundido. Periodistas retirados o fallecidos y alcaldes espabilados se han dado cuenta de las posibilidades del medio y están proliferando museos de la radio por toda España.
En la quinta exposición del museo CB de radioaficionados, en San Roque (Cádiz), dedicada este año a niños y jóvenes, esta semana hemos podido ver unos 400 walkies miliwáticos y asistir a activaciones especiales en puntos altos y cacerías del zorro.El juego consiste en que un vehículo con una emisora CB de 27 Mhz se esconde en un lugar de la ciudad y los demás, con vehículos-emisoras, tienen que encontrarlo.
Pasado mañana, el martes, Matías Prats Luque inaugurará en el museo de la radio de Peñafiel una exposición en homenaje a su padre, el gran locutor deportivo Matía Prats Cañete.
© Mundinteractivos, S.A.

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