EL APUNTE
Qué desesperada debe estar CiU para que Jordi Pujol anuncie su asistencia a la manifestación del sábado en favor del derecho a decidir sobre infraestructuras y qué bien debe estar el Molt Honorable para apuntarse. Sobre la salud del ex president, no hay ninguna duda. Fuimos testigos el pasado viernes, en la cena anual de los Graduados Sociales, de que está en plena forma.Desde el inicio de su discurso hasta la finalización deslizó su brillantez entre los asistentes, entre carcajada y carcajada.Pero, que el partido que fundara deba recurrir a la figura de gran pater del nacionalismo catalán para consolidar su imagen en la calle o revitalizar la sintonía con los votantes convergentes de siempre, es llamativo. Demuestra que esta movilización tiene bien poco de para lo que está convocada: y eso son los problemas de Cercanías con la llegada del AVE. Mezclar una cosa con otra confunde a todos. Y si, además, se utiliza a un político hábil, fresco, en plena forma, pero retirado, mucho peor. Puede que sea por el libro de memorias, pero todo parece indicar que pierden peso los que apuestan por que Pujol aparezca poco.
alex.salmon@elmundo.es
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