Como la central nuclear de Lemóniz, el pantano de Itoiz o la autovía de Leizarán. Así ve la ilegalizada Batasuna el proyecto de la Y vasca, una infraestructura ferroviaria contra la que ayer animó a su militancia a «luchar» hasta «parar» sus obras porque «desestructura Euskal Herria» y «aumenta la dependencia económica con España».
Los dirigentes batasunos Marije Fullaondo y Eusebio Lasa animaron a la militancia de la izquierda abertzale a repetir «los movimientos populares históricos» que en su día paralizaron el proyecto de la central nuclear de Lemóniz, retrasaron la construcción de la presa navarra de Itoiz o lograron modificar el trazado de la autovía entre Pamplona y San Sebastián, y que costaron la vida a siete personas.
Fue Lasa quien llamó a «la clase popular y trabajadora a la organización y a la lucha», y argumentó que «parar el TAV es el primer paso para ir construyendo las bases de otro modelo diferente que se basa en la soberanía económica, en la defensa de la tierra, en otra economía diferente y en una apuesta por los mínimos derechos laborales».
Considera Batasuna que la ambiciosa infraestructura ferroviaria -unirá las tres capitales vascas entre sí a través de la Alta Velocidad, al tiempo que con Pamplona y Madrid por el sur, y con París por el norte- incide en la «explotación de los trabajadores», «aumenta la dependencia económica con España y Francia», y sirve como «instrumento de valores neoliberales», informa Vasco Press.
«Parar el TAV», proclamó, «es la única manera de poder poner las bases de otro modelo social y económico alternativo y de soberanía para Euskal Herria».
El llamamiento de Batasuna a «luchar» contra la Y vasca llegó un día antes de la jornada de protesta convocada por la plataforma AHT Gelditu! para hoy contra las constructoras vinculadas al proyecto. Hace sólo unos días, la empresa guipuzcoana Excavaciones Ugarte denunció estar sufriendo «una campaña de acoso» por parte de la izquierda abertzale y anunció que se desvinculaba de cualquier trabajo relacionado con el TAV; una decisión que el sindicato LAB no dudó en calificar este martes de «sensata».
Ezker Batua, socio del tripartito vasco pero opuesto a la Y ferroviaria, quiso desmarcarse ayer de cualquier campaña de «amenaza y sabotajes» con un comunicado que hoy ratificará el portavoz de la Presidencia de este partido, Mikel Arana.
En el PSE-EE, el secretario de Organización y portavoz de la Ejecutiva, Rodolfo Ares, condenó la campaña «de acoso y amenazas» a las empresas vinculadas al TAV y denunció que «no hay un modelo diferente a la construcción de la Y vasca como se proclama desde los sectores contrarios a esta obra».
LOS PRECEDENTES
Central de Lemóniz: ETA asesinó a cuatro obreros y al director de la sociedad mixta que iba a gestionar la central nuclear de Lemóniz, que nunca llegó a entrar en funcionamiento.
Autovía de Leizarán: La banda mató a tres personas y cometió decenas de atentados contra la autovía que une Pamplona con San Sebastián. La presión forzó al Gobierno vasco a cambiar el trazado.
Presa de Itoiz: Aunque ETA no se pronunció, los sabotajes de la izquierda 'abertzale' costaron millones de pesetas.
© Mundinteractivos, S.A.

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