El Gobierno de la Comunidad de Madrid prefiere que se haga un túnel para el Eje Prado-Recoletos y no la alternativa presentada ayer por el alcalde de la ciudad, Alberto Ruiz-Gallardón. Considera que, en caso contrario, se producirán graves alteraciones de tráfico en la ciudad, según dijo ayer el consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid, Manuel Lamela. «Tenemos dudas razonables y serias sobre cuestiones relativas a la movilidad», explicó.

El consejero señaló que la reforma que ha propuesto el Ayuntamiento de Madrid para el Eje Prado Recoletos prevé reducir el tráfico de vehículos privados entre un 27 y un 37% «sin proponer vía alternativa alguna». Manuel Lamela explicó que ese eje es fundamental en el tráfico norte-sur de la ciudad, por lo que los impactos deben ser estudiados con detenimiento. Estas cifras suponen, según el consejero, que habrá entre 70.000 y 80.000 personas que hoy utilizan el vehículo privado y que algo tendrán que hacer con su coche».

La Consejería cree que el problema es que o se desvía el tráfico a otro lugar o se busca una solución. Lamela está por potenciar el transporte público en superficie, «pero el Gobierno de la Comunidad de Madrid cree en la libertad del ciudadano y que pueda elegir el transporte público o el privado y ese eje tiene difícil alternativa».

El Gobierno regional señala que se debería recuperar uno de los antiguos proyectos, que incluía un túnel para enterrar los coches. Esta alternativa, según el consejero, es totalmente compatible con la filosofía del proyecto. El túnel permitiría una apuesta medioambiental mucho mayor y recuperar el mayor eje cultural de Madrid y de España, según las mismas fuentes. «Al trasladar la movilidad bajo tierra se podría dar un mayor realce a este espacio», añadió.

Varias consejerías han pedido al Ayuntamiento de Madrid el envío del proyecto para estudiar los aspectos problemáticos que puedan ser contraproducentes para la movilidad «y la conservación del legado cultural y artístico de la ciudad».

Manuel Lamela recordó que la Comunidad de Madrid tiene, gracias a la legislación que aprobó el propio Alberto Ruiz-Gallardon cuando estaba en la Comunidad, que emitir un informe preceptivo y vinculante antes de la aprobación definitiva del Plan Especial Prado-Recoletos.

El consejero señaló que se trata de conjugar la movilidad con la protección de una de las zonas históricas más importantes de la ciudad, «donde están también parte de las principales señas de identidad de la ciudad, como son la Cibeles, Neptuno el propio Museo del Prado».

El Gobierno regional quiere trabajar con el Ayuntamiento y llegar a un acuerdo que permita conjugar los intereses de los ciudadanos que quieren gozar de este espacio cultural y también los de aquellos que quieren circular de un lado a otro de la ciudad.

Otras fuentes de la Comunidad indicaron que el Gobierno regional espera que se abran negociaciones sobre la alternativa que proponen e incluso estaría dispuesto a financiar una parte del costo de la construcción del túnel.

© Mundinteractivos, S.A.