EN LA COLUMNA DE UMBRAL / 82

«Sin calzoncillos, sin pantalones, con la barba afeitada y mi pene escondido y apretado detrás de mis muslos le aseguro que soy la Marilyn pánica»: Próspero H.

«Una fábrica de lágrimas y una tienda de auroras boreales por si los marcianos no leyeran sus jaculatorias»: Sylvain G.

«Su repugnante teatro sin pies ni cabeza es un boomerang atómico (en otros tiempos lo habrían quemado). Hay que prohibirlo sobretodo en lugares inexistentes»: Nestor K.

«¡Nueve años lleva sin hablar de política! ¿es un voto como el de castidad, pero con condón?: Zita D.

«Es irrealista: en sus fotos nunca aparecen, saliendo de su nariz, eslóganes de pro; y ni siquiera cacas»: Robert M.

«Mi cabeza, se ha vuelto de papel de seda; sólo podría aspirar a santo (como usted), si no me lloviera encima»: Francisco L.

«No soy Dios, porque a mí, los que me han crucificado, me han embadurnado de mierda»: Victorino H.

«Soy tan revolucionaria que obligué a mi sobrino a comer los intestinos de su suegra con los que ahorqué a su nieto»: Larissa W.

«Ronaldinho sin balón, Manolete apuntillando un ciempiés, Wittgenstein con móvil; y luego con usted atravesaríamos la velocidad de la luz sin ducharnos»: Sofía M.

«Pasionaria, Líster, el Campesino, Carrillo y usted fueron los últimos a los que se les permitió volver del destierro en 1977. Pero usted ni tuvo las manos manchadas de sangre ni nunca estuvo afiliado, ni fue invitado (hasta último suspiro) en los palacios del tirano Ceausescu de Rumania. Su delito: escribir su libro, Carta a Franco, en vida del dictador. ¡Cuán chusco hacerle figurar con el cuarteto de 'ex-estalinistas'!»: Marcial L.

«En las Cortes a causa del placer solitario de tirarse pedos han ignifugado las paredes contra el gas natural»: Romualdo N.

«YouTube cuelga centenares de microfilmes sobre usted: los horrorosos los han visto centenares de miles de personas y los otros, un puñado, porque las fábricas de lunas son menos grandes de lo que parecen»: Steve W.

«El ministro de bomberos debería arengar en apnea submarina (dado que el fondo del mar es lascivo)»: Catalina G.

«El comisario político de mi redacción terminó por vetar la entrevista que le hice y la reseña de mi compañero. Sé que en otros periódicos tampoco se puede mentarle cualquiera que sea lo que suceda. Comprendo la felicidad que debe invadirle al recibir estas distinciones. Usted que también gozó durante el antiguo régimen (hasta el mismísimo 1976) del único trofeo que le podían dar sin mancillarle: ninguneos, calumnias y la censura total de su obra»: Jordi E.

«De mayor seré Arrabal clonado o in peto»: Job F.

«Me encantaría reposar mi cabeza sobre el pubis de sus amigos filósofos patafísicos; puesto que nadie se recuesta sobre la palabra almohadón»: Evo C.

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