26/11/2007 - 10:00 h

París, lumiere, es la villa ideal para terminar y reposar, en el XVI, cerquita del bois, un largo periplo de ferrocarril por diversos pueblos de Europa.

En París, mon ami, se lee, se escucha, se concierta. París, con la sopa de cebolla y la política social del actual Presidente, la de bush con toques rabelianos, es magnifica caja de sorpresas. Hoy se viaja, mañana no. Hoy funciona el correo, mañana no. Hoy se dan clases, mañana no. Es el optimo resultado de la escuela liberal, el orden perfectamente desordenado, pero con bajo coste.

Esta escuela, según Alain Lafôrnme, ingeniero de ideologías por la Sorbona, y pedagogo ecléctico por la libre de Milán, ha tenido dos maestros, Juan Pablo II y Bus: la tiara y el imperio. O el imperio servido por la tiara.

La tiara, con planes de la CIA, picó el muro de Berlín, con cuyos restos, el imperio, montó el negocio de reconstrucción de las libertades del Este. Creó a los supermillonarios; a los pobres; a los superpobres. Y dio cuerda al PIS polaco. El imperio explotó la central nuclear; cazó con redes al corrompido oso borracho. Como luego cazó a bombazos al oso irakí, sangre, sudor y lágrimas sin fin. Torrentes de lágrimas, de destrucciones, de millones. Mentira. Desolación. Corrupción. Violencia. Victimas de la nueva ITV.

El pontífice en su juventud, recuerda, fue comediante...; Bush, alcohólico...; Putín, espía. El resultado lo tenemos a la vista: el mundo desvertebrado, y citó varias veces a Ortega, se derrite por los polos y las alturas, como la nueve en verano... Gore, no es la solución.

Lafôrnme, en “Matín”, cervecería en “los Italianos”, sólo ve esperanza en el desplome total del universo conocido. Los marcadores, fuera del templo... De las ruinas capitalistas y nacionalistas; de las ruinas de las catedrales, saldrán lagartos y lagartijas, pero también la mujer nueva que amamantará al nuevo mundo. Cuando le dije que me recordaba el mito de Covadonga, la cueva y la Virgen, Lafôrnme, que conoce Asturias, se rió de buena gana. No es eso, no es eso. Es otra imaginería. El mundo renacido no será ni cristiano, ni budista. Será “reconstructor”. Cada ser humano tendrá una vida de siglo y medio: 50 años para aprender; 50 para trabajar; y los últimos 50 para reconocerse viajando..., el día del 150 cumpleaños, recibirá en plenitud de facultades la descarga del fin de la vida. Y se acabó.

Un mes de viaje para saber tanto, bien vale la pena. Y al regreso a la cueva ancestral, encuentro, sino a los amigos que están de jubileo en visita guiada por las ITV alcatrereñas, sí la Asturias cada vez más plena; dispuesta, casi, a reventar sus costuras. ¡Ampliación! Grito de esperanza, de guerra... ¡Ampliación! ¿El gran Engaño?.

Pena que nuestros dirigentes, me dice Luis Olmedilla, con el que coincido en el tren antiguo que nos trae a Oviedo expres, ¡Horror de película!, en vez de impulsar lo imposible no se hayan dedicado a la botella, nos hubieran hecho mucho menos daño... El gobernante sin ideas, no debería dejar nunca la botella. Igual que sea “anís” que de “tinto”, de “ron” que de “Rhin”, pero siempre a la botella dando... Borrachos, los dirigentes tienen menos tiempo que los sobros para hacer daño a los pueblos. El dormir la moña lleva mucho tiempo.

El Hospital, a casi su inicio, me dice un médico amigo en un mal cafetín frente al desastre de Calatrava, ya está sin fondos. Los médicos, se esfuman como por arte de magia. Los jóvenes huyen, como de la quema. El Musel, y baja el tono, crece en hectáreas, a nadie le importa el puerto, sino el terreno que se gana a la mar para colocar auténticas y gigantescas bombas de cientos y cientos de millones de euros que, cuando estallen, y todo lo que puede ocurrir, termina ocurriendo, arrasarán Gijón entero, pero el Rinconín, La Guía y Somió. La regasificadora y sus gases, el biodiesel, los centrales de los ciclos, los combustibles almacenados al pie mismo de la Jove y la Calzada, todo con millones y millones y millones de flamígera potencia, anuncias fuegos artificiales nunca vistos y que nadie podrá celebrar, a no ser los contratistas que estarán lejos, poniendo sus huevos mortíferos en otro lugar... Asturias va a ser el paraíso de la mierda. “Merde”, le corrijo, que para eso hace dos horas escasas que dejé la cabina del Puerta del Sol.

Permítame, le objeté. El puerto de Gijón, además de industrias energéticas sucias, pura “merde”, si recibirá navíos. Los que traigan los gases, los petróleos, los maíces, los carbones...; ampliamos la tierra en la mar, y para nutrir las industrias de la “merde”, aumentarán los tráficos, y con los tráficos los ingresos del puerto, con lo que se demuestra que la ampliación del puerto, no era ni capricho ni negocio para tres patas, a, e y c, sino obra muy necesaria para atender los nuevos tráficos y, además, muy europea..., tiende líneas, brazos y manos... Y además, creo, le “rematé”, que a Gijón aún le falta una “flor” necesaria, imprescindible, el desmonte de Areo para construir allí, entre Aboño y Acelor, Veriña y Gijón, un Central Atómica, naturalmente, de Última Generación.

Gijón, el peligro potencial de Gijón, la explosión del gran Gijón, no será nada, ni pasará al guinnes de la historia sino cuenta con una central atómica y el necesario adorno, la flor, de su nube tóxica. Y la tendrá..., sea portuguesa, sea de Enagás, sea de Iberdrola, de CajAsur, o de Fenosa, Gijón tendrá su buena central atómica explotable. ¡Faltaba más!.

Feliz con mi idea, desde “correos”, Oviedo envié burofax a Alvarez mayor, en Cimanes de la Vega. “Estás de enhorabuena. Junto a la casa de tu mujer en Jove, se instará una central atómica. Tendrás luz asegurada, aquí en la tierra como en el cielo... No plantes más berzas, que con el calor del agua refrigeradora te saldrán berzotas... Regresa pronto. Bernardo”

Ampliación del Campoamor, le reconozco a Setién, tan aficionado, muy necesaria; pero querido, nadie de esta capital, ¿piensa en ampliar Villabona?.

La ampliación de Villabona es tan necesaria como urgente, y no sólo por lo por que suene del Musel, sino para la de la explosión...