Puede ser el título de una canción de J. Sabina, como la de «nos sobran los motivos», pero ¡no!, no es una simple canción, es la realidad del día a día que much@s español@s viven en su propio país, España; que ya no sé si es marca registrada, eslogan comercial, nación, país, conjunto de realidades nacionales, unión de comunidades históricas o de nacionalidades, o ¿qué leches es España? Tendré que ir a las clases de Educación para la Ciudadanía a ver si me lo aclaran mis compañeros.

A mí me sobran todos los motivos del mundo para escribir el presente artículo, un mundo que han recorrido a quienes dedico estas letras, porque mis palabras brotan de la indignación e impotencia que siento cada vez que conozco personas abocadas a la situación profesional del valdesano Armando González o los vascos Eduardo Sáez y Karmele (una mujer que cualquiera desearía tener cerca, mucho, mucho tiempo); el título del mismo hace honor a estos y otros JASP, «jóvenes aunque sobradamente preparados», sobradamente competentes profesionalmente, sobradamente estudiados, hablando cuatro y cinco idiomas, con varias carreras universitarias, varios másteres y posgrados, doctorados; con publicaciones internacionales en inglés y en revistas de alto impacto; investigaciones, experiencia profesional en el extranjero, y que, por lo tanto, sobran en España y se buscan la vida fuera de las fronteras.

¿Así somos de garrulos y obtusos?, ¡están demasiado preparados para trabajar en España!, en un puesto normal como puede ser profesor, su perfil no es el idóneo para educar a nuestros hijos: porque saben y han investigado demasiado, hablan demasiados idiomas y conocen demasiados países y culturas, incluso tienen varias carreras universitarias, ¡quién lo diría hace unos años, verdad!, les dicen a gritos que les sobran méritos en su currículum, nos sobra la juventud que está más que preparada y encima algunos hacen mofa en vídeos que promocionan la mediocridad de quienes tienen un acervo expresivo correcto.

Favorecer la mediocridad

¿Qué falacia es ésta?, ¿dónde vivimos y en qué estamos convirtiendo el país que nos vio nacer?, realmente estoy convencido de que están favoreciendo la mediocridad, no me incluyo para nada en el pack del estamos, porque tampoco tengo poder de decisión. Los ejemplos, que pondré a continuación, tan reales como irrebatibles, destruyen cualquier posibilidad de discusión o controversia, así de tajante seré, sólo servirán para que quienes tienen la potestad para hacerlo (los gobernantes y políticos) lo haga ipso facto, porque representa una vergüenza para todos los españoles y un insulto a la inteligencia de quien se ha formado.

Me voy a explicar prácticamente, para presentarte a las oposiciones de maestros o de Enseñanza Secundaria: tener un doctorado, un expediente académico con más de 6,01 puntos en la carrera, otra carrera universitaria diferente a la que utilizas para optar a las plazas de profesor o maestro, un título de posgrado o DEA; todos estos méritos suman en la fase de concurso 1 punto cada cosilla; ¡ja, ja, ja!, un miserable punto. Un premio extraordinario de doctorado, cada título superior de la Escuela Oficial de Idiomas o el título superior de Música: 0,5 puntos cada uno de estos títulos. ¡Qué vergüenza!, pero no se lo pierdan, señor@s gobernantes, sólo puedes tener un máximo de 4 puntos en ese apartado, que a su vez para la lista de interinos de Asturias se convierte en 10 puntos.

O sea que si Eduardo Sáez tiene un doctorado con premio extraordinario, una segunda carrera, 1 punto por expediente académico, un DEA y un título superior de la Escuela Oficial de Idiomas sumaría 5 puntos, pero algún lumbreras dijo un día que por ese concepto sólo se suman 4 puntos. Con esto no necesitas cursillos de formación, porque te sobran méritos, estos cursillos puntuarían a razón de 0,5 puntos por cada 100 horas, con lo que, según este «brillante» sistema, un cursillo de 100 horas puntúa lo mismo que el premio extraordinario de doctorado o título superior de la Escuela Oficial de Idiomas; dos cursillos de 100 horas, que haces en 30 días, tienen el mismo valor que un doctorado que te lleva 5 o 6 años de tu vida, un expediente académico de más de 6,01 que te has labrado en 5 años, un diploma de estudios avanzados o máster (por el que has pagados miles de euros), etcétera.

Burocracia

Luego vienen los periplos burocráticos, al valdesano Armando González le llevó 5 años de trámites y estudios homologar en España su título canadiense, para ser acá licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte; allí (país desarrollado donde los haya) tenía una licenciatura con grado de máster y acá ha tenido que aprobar 4 asignaturas de esta licenciatura; o sea que le decían que para ser licenciado en España de su especialidad le faltan «x» créditos. Allí era licenciado con máster y acá, nada de nada. Sencillamente infame, desde mi punto de vista.

Y mientras escribo, sigo sin creerlo, ¿200 horas de cursillos a distancia, lo mismo que un doctorado?, ¿400 horas de un curso que no sea de tu especialidad son 15 puntos en la lista de interinos, más que todos los méritos antes mencionados? Spain is different, y teniendo un sistema métrico decimal infinito, ¿cómo es posible que le digamos a una persona que el máximo de puntos en su formación es «x»? Desde que aprendí a contar en la escuela me dijeron que los números eran infinitos y se podían sumar y restar; ahora no entiendo ¿por qué existen límites a la formación académica de las personas? ¿Es que por estar mejor preparado tienes menos derechos?, pues sí, tener más formación no está penalizado, pero no sirve de nada para los méritos objeto de baremo, si haces 5.000 horas de formación que te las cuenten, si haces 3 carreras universitarias, varios idiomas, etcétera, que sea para algo; por ejemplo, para tener más méritos, que para eso te has formado.

Baremación

Sinceramente no encuentro otra explicación a esta sinrazón que la de fomentar la mediocridad a costa de otros incompetentes que han creado el sistema de baremación, como pasa con las plazas que salen en la Universidad de León con carácter de urgencia, en las que dejan 2 días para presentar el currículum, y de sacarla cobrarás 400 euros mensuales por 8 horas de clase semanales; eso sí, tienes que tener cotizado año y medio previo a la convocatoria, lo que quiere decir que si has estado investigando no puedes acceder al proceso selectivo, porque no olvidemos que investigar en España es un lujo, y lo de cotizar a la Seguridad Social mientras investigas, ni hablamos.

Límites en las publicaciones, en la formación académica, en los cursos impartidos o recibidos; límites en las carreras acabadas, límites en los idiomas hablados; si alguien no me cree que consulte la legislación al respecto o le pregunte a Karmele, Armando, Eduardo o Cristina; lo siento por vosotros, sois demasiado capaces y tenéis demasiada formación.

Y es que cuanto más lo pienso más vergüenza ajena me da escribirlo y más trabajo me cuesta identificarme con la sociedad de la meritocracia limitada.