CUMBRE DE VALENCIA

Análisis de los expertos

La Península Ibérica se halla en la zona más vulnerable, donde la temperatura puede subir entre cuatro y seis grados

España, Portugal e Italia se verán afectados por una disminución muy elevada de las precipitaciones, evaluada en entre un 20 y un 40% en las proximas décadas, según el informe de síntesis elaborado por los cientificos de la ONU. Una gráfica que acompaña a esta información, contrastada por el IPCC, no se ha incluido en el informe que se ha elaborado para los políticos, porque había zonas del planeta sobre los que no había precisión de datos.

Pero en lo que respecta al Mediterráneo, los datos son concluyentes: menos lluvias y mas calor. Depende de las emisiones. Pero una gráfica sitúa la Península Ibérica en la zona más roja del mapamundi. Es decir, entre cuatro y seis grados centígrados de subida.

Los datos coinciden con los que ya emitió en febrero el Instituto Español de Meteorología, según Arturo Gonzalo Aizpiri, secretario general para la Prevención del Cambio Climático y la Calidad del Aire, quien se mostró enormemente satisfecho por los resultados de la 27 Conferencia del IPCC, que ha tenido lugar durante los últimos seis días en Valencia.

«Va a ser la piedra angular de la lucha contra el cambio climático a partir de 2012», senaló para referirse a lo acordado por los 600 políticos y expertos en el Museo de las Ciencias. «Han intervenido más de 4.000 científicos. Ha sido un proceso de información de la mejor calidad, contrastada científicamente y ha supuesto un gran desafio», añadió.

El Gobierno español desea que el documento aprobado sea la base rigurosa para iniciar un proceso de negociación a escala global para determinar cómo luchar contra las emisiones de efecto invernadero una vez que concluyan los compromisos de Kioto en su primera fase en 2012.

Este informe contiene algunas referencias sobre los impactos en el sur de Europa, que precisamente han sido escritas y coodirigidas por el catedrático de Ecología de Castilla-La Mancha, José Manuel Moreno. Entre otras afirmaciones, ademas de la drástica disminución de las precipitaciones, el documento del IPCC afirma que:

Sequías.

En el sur de Europa, se proyecta que el cambio climático empeore las condiciones (altas temperaturas y sequías) en una región ya vulnerable a la variabilidad climática. Se añade que se reduzca la disponibilidad de agua, el potencial hidráulico, el turismo de verano y, en general, la productividad de los cultivos.

Riesgo de inundaciones.

Los impactos negativos incluirán aumento del riesgo de inundaciones repentinas en el interior, e inundaciones costeras más frecuentes y aumento de la erosión (debido a la tormentosidad y aumento del nivel del mar).

Retrocesos glaciales.

Las áreas montañosas se enfrentan a retrocesos glaciales sustanciales, reducción de la capa de nieve y del turismo de invierno. Habrá una pérdida de especies extensiva (en algunas áreas de hasta el 60%, segun los escenarios de altas emisiones, en 2080).

Calor e incendios.

Se proyecta que el cambio climático aumente los riesgos para la salud debido a las olas de calor y la frecuencia de los incendios.

Tras estas afirmaciones, no es de extrañar que el director general de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana, Jorge Lamparero, señalara que «hemos pasado de la alerta a la alarma». En cualquier caso, señaló que la Generalitat viene trabajando en la lucha contra el cambio climático desde hace tiempo y que lo seguirá haciendo con mayor intensidad.

Menos extrañado estaba el catedrático de Ecología, puesto que en parte, las conclusiones descritas se deben a su propia mano. El que estén incluidas en un gran informe mundial se debe en gran parte a que sobre la región mediterránea y el sur de Europa hay numerosas investigaciones que facilitan la comprensión del calentamiento global.

José Manuel Moreno aseguró que este IV Informe de Síntesis del IPCC es «un punto de inflexión» con respecto a los tres informes anteriores. En su opinión, es mucho más preciso y da los datos necesarios para actuar, por lo que considera que ya no hay motivos para las dudas.

«Es como si cuando Galileo dijo que la Luna daba vueltas alrededor de la Tierra, hubiéramos esperado hasta los primeros viajes espaciales para comprobar que era así. Tras 20 años de informes, los hechos son muy claros, no debemos esperar a quemarnos para empezar a actuar. La pelota está ahora en el tejado de los políticos. Ellos ya tienen la evidencia y son los que deben de tomar las decisiones», concluyó el experto.

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