EL FUTURO DE CUBA SIN FIDEL CASTRO
El choque entre Juan Carlos y Chávez desplaza a Castro en las tertulias del exilio
Sabes lo que me gusta de todo esto? Que están todos pendientes de Chávez y han dejado a Cuba tranquila", decía esta semana un oyente de La noche se mueve,el programa de radio del periodista cubano de Miami Edmundo García. En la capital del exilio, el rifirrafe entre Rey Juan Carlos I y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en la cumbre de Santiago de Chile, ha desplazado a Cuba en las conversaciones en los cafés, la radio y la televisión.
"¡Cállate, cállate!", le decía un grupo de cubanos a un ciudadano español ante el restaurante Versailles, centro de reunión de los anticastristas más veteranos.
Era una alusión jocosa al "¿por qué no te callas?" que el Rey le dirigió a Chávez, convertido en bestia negra de muchos cubanos de Miami, que alertan sobre su influencia en Cuba. Incluso José Luis Rodríguez Zapatero, al que el sector duro no perdona que propugne el diálogo, mereció elogios por parar los pies al mandatario venezolano.
"Se ha ganado un punto", dijo un anciano que se jactó haber realizado "354 infiltraciones a Cuba" (viajes a la isla desde Miami). "¡Viva España de cara al sol!", proclamó otro.
La Vanguardia ha asistido estos días a dos programas de radio - un poder fáctico en esta ciudad, donde la virulencia y el recurso a la descalificación personal tienen tradición- que reflejan las profundas divisiones del exilio cubano: el de Ninoska Pérez Castellón, representante de la línea dura, y el del citado García, que se marchó de Cuba hace siete años y se enfrenta, desde una posición de izquierdas y favorable al diálogo, a la corriente que representa Pérez Castellón.
"Es una alegría ver hacer el ridículo a este personaje insensible que quiere implantar una dictadura al estilo de Fidel", dijo desde Cuba Jorge Luis García Pérez, un disidente que acaba de salir de la cárcel, en el programa de Ninoska.
Esta ciudad, además de la capital de la otra Cuba, es una capital de América Latina, y aquí se proyectan los odios y la simpatías que despierta el presidente venezolano en el continente.
"Mal día escogió este periodista español para venir a mi programa", bromeó Edmundo García en antena. "Ésta no es la función del Rey - argumentó-. Zapatero iba saliendo del asunto, y hubiese podido resolverse en una reunión bilateral". "Amamos a España, pero la verdad no puede ser diplomática, y Chávez dijo la verdad", intervino un oyente. "Yo no sé cuál es el problema del rey de España, por qué se pone bravo. Tenía miedo por que saliese lo del 2002", afirmó otro, en referencia a la insinuación de Chávez según la cual Juan Carlos I estaba al corriente del golpe de Estado fallido contra el presidente venezolano.
No todos estaban de acuerdo. Un oyente subrayó que "Chávez no tiene el cerebro de Fidel", y otro, que es "un maleducado". "Deberían haber aplaudido a Chávez - apuntó otro- porque nunca se dio el hecho de que un gorila hablase". "Esto es un término racista", cortó el presentador. Uno de los últimos en intervenir manifestó que "lo mismo a Fidel que a Chávez habría que meterles un tiro en la cabeza". García le respondió: "Si el FBI escucha el programa le pueden meter en la cárcel por incitación al asesinato político".

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