La pieza 'Collage', de Xavi López y Raúl Climent, causa una ambigüedad de interpretaciones como parte de una exposición colectiva dedicada a ensalzar al cartelista valenciano en la Universidad
La portada del diario EL MUNDO del 14 de septiembre de este año se ha convertido en un cartel homenaje a Josep Renau. Guillotinada, sanguinolenta, la pieza Collage, obra de Xavi López y Raúl Climent, forma parte de la muestra Re-Nau, que se exhibe en el edificio histórico de La Nau, dentro de la gran retrospectiva dedicada al cartelista valenciano.
Según explicaron ayer los dos jóvenes, una vez se vieron involucrados en el proyecto, partieron de dos premisas: «O crear una obra tal y como habría hecho Renau, con una temática contemporánea y con elementos y herramientas actuales o realizar una propuesta que fuera una visión poética de la obra y la figura de este artista». Optaron por esta segunda posibilidad, de ahí que decidieran «guillotinar» un periódico «como representación de la actualidad». La elección de EL MUNDO, indicó López, no tuvo motivos políticos o personales. «Si así fuera, habríamos sido más explícitos», comentó ayer, mitad en broma mitad en serio.
Tras probar con ejemplares de otros diarios de ámbito nacional, apostaron por EL MUNDO por razones «compositivas y plásticas dados los elementos y maquetación de la portada de aquel día». Así, rememoró que, con otros periódicos, se enfrentaron al problema de que «tenían una fotografía de portada demasiado grande» o los titulares no quedaban equilibrados. «El resultado de la obra nos parece un acierto», apostillaron ambos.
Para el comisario de esta exposición, Ibán Ramón, quien, junto a Dídac Ballester, seleccionó a los artistas, la obra se interpreta dentro del contexto de la muestra, en la que se analiza la influencia de los medios de comunicación.
Así, recuerda que el propio Dídac Ballester, en su proyecto Collages efímeros de pensamientos únicos generados en tiempo real, emplea mensajes remitidos por diferentes medios que son reemplazados secuencialmente. De hecho, interpretó que ésa era la intención final de la pieza de López y Climent: «Hablar de los medios de manera abstracta».
Re-Nau cuenta con una quincena de trabajos, entre los que se encuentran carteles diseñados por algunos de los principales creativos de la Comunidad valenciana. Uno de ellos, el de Canya, es un alegato contra ETA que juega con la palabra STOP. Por su parte, MacDiego, en ¡Chack, chack!, chicken, se refiere también a las tijeras de Renau, que en este caso cortan el cuello a un águila imperial.
Las alusiones, en su mayoría, son generalistas. Así, Juan Nava y Jaume Marco aluden a la proliferación de la construcción incontrolada con Palmera Gruae, un collage en el que se puede contemplar una palmera cuyas hojas son brazos de grúas. El propio Ibán Ramón, por su parte, homenajea a Renau con una reinterpretación de una de sus obras en Para conocer al león hay que ir a la selva.
La muestra sobre Renau, que repasa su obra en cuatro apartados, se ha convertido en uno de los mayores éxitos de la Universitat en materia cultural. Así, desde la entidad académica aseguraron ayer que, hasta el domingo pasado, más de 15.000 personas habían visitado la exposición en apenas mes y medio. En virtud de esta buena acogida a Renau: compromiso y cultura, la Universitat ha decidido prorrogarla hasta el 6 de enero. Posteriormente, y a partir del 17 de enero, se exhibirá en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid hasta el 30 de marzo.
La que no se podrá ver en Madrid es la exposición paralela de diseñadores valencianos, donde se encuentra la obra de López y Climent. Esta permanecerá visitable hasta el 6 de enero en Valencia.
© Mundinteractivos, S.A.

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