BBVA y Bankinter, oscuros objetos de deseo, de S. McCoy en El Confidencial
Tachen de la lista a dos de las grandes entidades bancarias españolas. Pero ya. Porque la ventolera de las operaciones corporativas amenazan su futuro con carácter inmediato. Ni Bankinter ni BBVA aguantarán el tirón. Como si lo viera. El primero, por necesidad. No le queda otra salida tal y como está el mercado y siendo el que es su posicionamiento estratégico. El segundo, por incapacidad. Cuando los procesos de decisión se alargan indefinidamente, lo normal es que otro acabe decidiendo por ti. Y, normalmente, contra ti. Éramos pocos y seremos menos aún. Cuestión de precio en un caso y de creerse demasiado el ser el primero de la clase en el otro. Como dicen por aquí, muy listo para los polinomios pero muy tonto para los recados, refiriéndose a un tal McCoy. Es lo que tiene. Extrapolen al equipo gestor del banco más que centenario. Le viene la expresión como anillo al dedo. Pero no nos precipitemos. Por partes.
Bankinter. Me encanta. Banco retail del siglo XXI. Pero con un tamaño más propio del siglo XIX. Y sin posibilidad de crecer orgánicamente mucho más, dada su pura exposición doméstica y el devenir económico que se avecina en ésta mi querida España, esa España tuya, esa España nuestra. Por mucho que aporten finalmente las pymes, de donde no hay no se puede sacar. Qué se le va a hacer. Clientela de calidad, riesgo inmobiliario sobrecubierto con apenas exposición al ámbito promotor, innovador en canales y productos, plantilla joven. ¿Y? Pues poco más. Una entidad constreñida por su concepción originaria que le impide mayor desarrollo. Probablemente la causa última de la salida de John Sand, ejecutivo, que cedió el testigo a Peter Warrior, florero que no pertenece al Comité de Dirección, especialista en nadar y guardar la ropa, como prueba la entrevista dominical en El País (espectacular la pregunta/respuesta: “¿Cuáles son sus funciones ejecutivas? Las intangibles”. Todo un champion. Y el mundo sigue girando, pese a todo).
Demasiados gestores y accionistas diciendo a la vez demasiadas veces que price is money y que prime is beautiful. A ver si alguno pica. Todos los amigos de los amigos comprando acciones por lo que pueda pasar. Y si pasa, mejor antes de que se note la presión en márgenes y comisiones que puede llevar aparejada la crisis. ¿Comprador? Royal y Barclays se han autodescartado con una gestión del affaire subprime que les ha puesto, a ellos mismos, en el punto de mira de la banca internacional. Para otras entidades extranjeras, el proceloso mundo del retail nacional puede resultar un hándicap insalvable. Ergo, quedan los ibéricos, que no domésticos. Sabadell bastante tiene con lo que tiene, que a buenas horas descubrió la ciclicidad del ladrillo y que las compras porque-así-ningún-otro-las-hace con primas estratosféricas, caso Urquijo, acaban doliendo en la cuenta de resultados y en la cotización. ¿Un portugués? Podría ser. El Espíritu Santo, y es sólo una asociación de ideas, tiene un plan de negocio en retail que podría encontrar en Bankinter el fit ideal. Operación de envergadura pero asumible. 50% de su market cap más la prima. ¿Están preparados para el desembarco? No creo. ¿Entonces? Busquen en casa y encontrarán. Qué mejor que aprovechar la crisis de ingresos para hacer una fusión entre hermanos complementarios, sinergias de costes, y cuando llegue el momento acometer, desde la central de operaciones ahora en venta inmobiliaria, transacciones de mayor envergadura. Por cierto, curiosidad de curiosidades. Santander tiene a Bankinter en Underweight con un precio objetivo de 9,40 euros. ¿Preparando la ecuación de canje?
BBVA. Me encanta el negocio. Me horripila la incapacidad del equipo directivo para actuar ante el entorno cambiante de los mercados. Cuando las cosas iban bien porque iban bien y ahora que las circunstancias se deterioran pues porque se deterioran. Es verdad. Sufro de Botinitis aguda. Antovenetta me ha dejado K.O. Me da la sensación de que don Emilione va dos jugadas por delante. Pero es lo que se tiene que pedir a un equipo gestor. Creación de valor. Y los números cantan. Cierto, veremos a ver quien ríe el último. Pero la distancia empieza a ser un abismo y, además, que le quiten lo bailao a los accionistas del Santander. Sin duda lo peor que le ha podido pasar a BBVA es su galleguización estratégica, con Jove tan a gustito en el sillón de su 5%: no se sabe si va o si viene, si viene o si va. Y entretanto la acción purgando los pecados de la falta de dirección clara. Uno, que ha escrito un par de piezas sobre el particular, se sorprende en la capacidad que tiene el equipo gestor para vanagloriarse de lo que hoy es y de su impotencia para desvelar el misterio que envuelve lo que realmente el banco originariamente vasco quiere ser. Si alguien lo sabe que se lo haga saber a este humilde observador de la realidad. Que el cuento del 15% de crecimiento de beneficios, perdónenme ustedes, es de primaria. Estamos, o mejor dicho, queremos estar en la Liga de los Grandes o jugamos a las ambiciones de casa de muñecas.
En el proceloso océano bancario, lo peor que le puede pasar a una entidad es dejar el timón al vaivén de las olas y el viento. Miren lo que le ha ocurrido, a otra escala, a Citigroup en Estados Unidos. Es tal el hidden value de BBVA, con esa impagable call que tiene sobre el desarrollo bancario mejicano, y tan evidente a estas alturas de la película la incapacidad del equipo directivo de asomarlo, en beneficio de sus accionistas actuales y sus potenciales inversores futuros, que el mercado le va a obligar a mover ficha o directamente la va a mover por él. Poco importará la Guardia de Corps que se ha construido en torno a la presidencia. Que somos hermanos pero no primos. Time has come para que un activista empiece a enredar en la compañía o para que un interesado en determinados mercados pueda buscar partenaires para una acción concertada de envergadura. Que ABN ha sentado un importante precedente. Ha pasado el tiempo de una fusión entre iguales que consolide la presidencia de FG. El mercado es simple. O das, o te dan. That´s it.
Prepárense entones y disfruten. El sistema financiero español va a estar convulso en los próximos meses. Así lo indica la lógica. Y no precisamente por el subprime. Se afilan los cuchillos dentro y fuera de España y se prepara una reyerta donde habrá vencedores y vencidos. Y no sólo en los bancos. Veremos fusiones de cajas que sólo la crisis y el corporativismo inducido por el Banco de España podrán explicar. Y es que el mercado pone finalmente a cada uno en su sitio. Y a Bankinter y BBVA le pueden mover, o no, la silla. Buen fin de semana a todos.
