A finales de junio me extirparon la vesícula biliar, enterita, y dentro de ella una piedra de forma casi cilíndrica, de cuatro centímetros de longitud y ocho de circunferencia. Según los expertos, es una piedra de tamaño respetable.
Me operaron por ese método que consiste en hacerte tres o cuatro agujeros en la barriga e ir trabajando por ellos. Por uno meten la óptica,por el otro (o por los otros dos) los trastos con los que cortan y grapan. Por el agujero que hacen en el ombligo sacan el pedrusco. El cirujano que me operó - el doctor Foncillas- se refería siempre a él como el roc de Sant Galdric.No sé por qué. Galdric viene del germánico Waldarech,que significa "gobernante poderoso", pero no veo la relación. Algún gran roc de Sant Galdric debe haber por ahí que justifique la referencia.
Un detalle emotivo de este tipo de operaciones es que en un determinado instante te meten dentro un condón. No me lo explicó el doctor Foncillas, sino un oftalmólogo, el doctor Carreras-Candi, que además de mirarme cada tanto los ojos, a ver cómo los tengo, es amigo de Foncillas. Me dijo - Carreras-Candi- que meten un preservativo en el cuerpo y, una vez extirpada la vesícula, la colocan dentro. Así, si en el trayecto hacia el exterior se rompiese, el contenido - nada saludable- quedaría dentro del condón y no se esparciría por el cuerpo. Ilusionado, me propuse que, antes de entrar en el quirófano, pediría a Foncillas que el condón fuese uno de esos con gusto a fresa, o con bultitos. Pero la verdad es que, una vez en la camilla, no sé si por la anestesia o qué, se me fue el santo al cielo.
El caso es que ahora leo en la prensa que el viernes pasado extirparon en Barcelona una vesícula biliar a través de la boca. Dice el texto: "Un equipo médico del hospital Clínic ha efectuado con éxito, por primera vez en España, la extirpación de la vesícula biliar de una paciente a través de la boca, gracias a una cirugía mixta, mínimamente invasiva, que combina la laparoscopia con las técnicas de la endoscopia. La paciente, de 77 años, se recupera satisfactoriamente de esta intervención innovadora, con la que los médicos pretenden no sólo reducir la disminución del dolor postoperatorio de los enfermos y su tiempo de recuperación, sino también mejorar el resultado estético". En otro párrafo se detalla que "esta nueva técnica se enmarca en el proyecto europeo Notes,que pretende desarrollar la cirugía a través de los orificios naturales del cuerpo, como son la boca, el ano, la uretra, las fosas nasales o la vagina, en el caso de las mujeres".
Queda claro, pues, que para que me saquen la vesícula biliar por la boca llego tarde. Espero entonces que, como mínimo, la próxima vez que me operen de cataratas puedan hacerlo por vía nasal. Y el día que me instalen en el corazón un marcapasos por vía uretral casi que pediré anestesia localizada para no perderme detalle.

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