CAMBIO DE CICLO

El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, sigue considerando que los malos augurios enunciados por la mayor parte de los organismos económicos multilaterales para la economía española a partir de 2009, motivados por «una fuerte contracción del sector de la vivienda», según la Comisión Europea, no tienen fundamentos sólidos.

Según el vicepresidente, el sector de la vivienda en España «está volviendo a la normalidad de manera no traumática», después de que se hubieran producido algunos «excesos» en los últimos años, «como ha podido ser un exceso de construcción y unos aumentos del precio del suelo y de la vivienda muy por encima del resto de Europa».

Solbes destacó que históricamente España siempre ha generado un parque de entre 450.000 y 500.000 nuevas viviendas anuales, mientras que en los últimos años se ha llegado a las 800.000, por lo que a su juicio, el descenso actual de la actividad hay que interpretarlo como «una cierta vuelta a la normalidad».

Solbes rechazó que el Gobierno tenga pensado vertebrar algún tipo de medida preventiva que mitigue los efectos negativos que para el crecimiento y la creación de empleo en España aventuran tanto el Fondo Monetario Internacional, como la OCDE y la Comisión Europea.

Solidez económica

«En los últimos años ha sido el mercado quien decidió la marcha del sector», dijo el vicepresidente, «de modo que también ahora ha de ser el mercado quien reajuste la situación». «Se han cometido algunos excesos, así que, ¿la política preventiva consiste en que debemos mantener esos excesos?», se preguntó Solbes al término de la reunión de los ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin).

El vicepresidente argumentó ayer una vez más que si hay que levantar la vista y otear el horizonte perfilado de aquí a más de un año, lo único que sigue siendo sólido en todos estos pronósticos son los «fundamentos económicos» de España, «como lo prueba el último crecimiento trimestral del 3,8%».

Solbes apuntó que compartía la lógica enunciada por la Comisión Europea en sus previsiones económicas de otoño. También señaló que coincidía en los pronósticos para 2008 (3%), pero adujo que afirmar que en 2009 la economía española sufrirá una contracción y que crecerá al 2,3% no es «realista» y resulta «prematuro». «El Gobierno no modificará su pronóstico (3,3%) hasta diciembre», advirtió.

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