Que triste debe ser estar secuestrado y que cuando llega el séptimo de caballería a liberarte no se preocupen de ti, sino de ayudar a los secues- tradores. Esto deben pensar los 103 niños de Chad secuestrados en un avión de Girona por una ONG francesa. Ahora que ya podemos ser sinceros porque nuestros inocentes compatriotas están a salvo, ponga- mos las cosas en su lugar. Los tres primeros días que la tripulación española estuvo en la cárcel, el gobierno español no movió un dedo por ellos. El ministro de exteriores se encon- traba en un festival de flamenco en Marrue- cos y ni siquiera varió su agenda.
El único que les ayudó de inmediato fue el abogado Javier Nart, a la vez cónsul honorario de Chad desde hace décadas en Barcelona, cargo que nunca ha utilizado en su provecho y que aceptó para evitar que a un pueblo al que él conoce desde hace 30 años, se le explote para regularizar cualquier papel de residencia. Solo Nart consiguió en las primeras horas que se separara a la tripulación de los
miembros de la ONG, para que las aurorida- des no les metieran a todos en el mismo saco, incluso les aconsejó que no se quitaran el uniforme en ningún momento para identifi- carse claramente como tripulación del vuelo. La ONG el Arca de Zoe había advertido a las autoridades francesas y al presidente de la república acerca de sus intenciones en Chad. Incluso cruzaron la frontera del país en un avión del ejército francés.
Es más. Stephanie Lefebvre, que es la secretaria general de la ONG, es también directora de Biotech Sante en Paris, organismo semi público cuyo objetivo es prestar apoyo a laboratorios farmacéuticos para nuevos medicamentos. La sede social de la ONG está en la vivienda del padre de Stephanie, a la vez director de la Universidad que creó Biotech, los auditores y gestores de cuentas de este organismo farmacéutico y el Arca de Zoe son los mismos, comparten también el mismo correo electrónico lefebvre.s@parisbiotech.org, en definitiva, cabe la posibilidad que los 103 niños no fueran a Francia solo a ser acogidos o adoptados, sino a poner a prueba programas sanitarios con vistas a próximos objetivos comerciales.Falta el personaje clave que provocaría la inmediata intervención de Nicolás Sarkozy, su hermano François Sarkozy, el hermano con el que el presidente de la república tiene mayor afinidad. Resulta ser vicepresidente del Consejo de Supervisión de Biotech, vicepresidente desde el 2005 de Bio Alliance Pharma , empresa del sector que está finalizando sus experimentos con vistas a lanzar nuevos medicamentos contra el cáncer y el virus VIH. Francois Sarkozy es médico pediatra y también preside AEC Partners, otra empresa farmacéutica cuyo principal cliente es la patronal de esta industria en Francia. La ONG se gastó este año más de 700.000 euros. Solo por alquilar el avión español de Girjet pagó 165.000 euros.
Estos datos nos plantean nuevos interrogantes. ¿Trajeron los niños a Europa para experimentar con ellos? ¿Quién financió la operación? ¿Nicolás Sarkozy fue a salvar a los franceses detenidos o a su propio hermano? Me quedo con la transparencia de Javier Nart en este conflicto, que supo respetar el orgullo del pueblo de Chad ante la prepotencia de un Sarkozy que defendió sus derechos sin importarle el secuestro de 103 niños.
© Mundinteractivos, S.A.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados