Navarra renueva su excepción financiera y sólo pagará 657 millones, de Jaume V. Aroca en La Vanguardia
Igual que hace menos de un mes el País Vasco, el Gobierno de Navarra también ha renovado su particular excepción financiera con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. En el 2007 liquidarán sus cuentas con el Estado por unos 657 millones de euros, descontados, como ocurrió con el cupo vasco, los gastos por la aplicación de la ley de Dependencia, que corren por cuenta del Estado. Los presupuestos de la comunidad preveían para este año unos ingresos fiscales de 3.646 millones y un presupuesto global de ingresos 3.900 millones.
El Consejo de Ministros aprobó esta semana el acuerdo que abarca la actualización del convenio desde el 2005 hasta el 2009. Ahora, el Parlamento de Pamplona y las Cortes deberán pronunciarse. El convenio con Navarra se tramitará en lectura única y por la vía de urgencia en el Congreso, de modo que, igual que ocurre con el concierto vasco, ni tan siquiera es posible presentar enmiendas al renovado pacto. La excepción también alcanza este punto.
La singularidad financiera navarra arranca de los derechos forales reconocidos a la comunidad en 1841, fruto de su adhesión pactada a España. Los navarros recaudan sus impuestos, tienen su propia política impositiva y liquidan sus cuentas con el Estado por los servicios lo que en alguna ocasión han juzgado como un privilegio. Pero con escaso éxito de convocatoria. Por su parte, el Partido Popular, el más foralista de los partidos de ámbito estatal, tampoco ha puesto hasta ahora ningún obstáculo al convenio navarro.
Así, el derecho foral ha blindado la estabilidad presupuestaria de las comunidades vasca y navarra de cualquier avatar político. El cupo vasco se renovó hace un mes, mientras el lehendakari Juan José Ibarretxe reanudaba su cruzada soberanista, rechazada nítidamente desde Madrid. También el Gobierno navarro, como consecuencia de las últimas elecciones autonómicas.
