Dicen los refranistas que cuando el diablo no tiene quehacer, con el rabo mata moscas. Un amigo mío, jubilado, se ha matriculado en un máster sobre investigación de autorías intelectuales. Y, ya le han encargado dos trabajos de carácter histórico.

Autoría intelectual del regicidio que acabó con Favila. El autor material ya sabemos todos que fue un oso, pero ¿quién estaba detrás del plantígrado? Hay que cuidar al buen nombre del oso, que además de regicida es animal totémico para los astures.

Al oso pardo cantábrico de nuestras montañas se le están poniendo muy mal lo de la supervivencia. Al menos por la parte del Alto de San Glorio. Con la subida del nivel de vida se está ampliando el número de pistas de esquí y eso le perjudica. Un plantígrado prejubilado es mal enemigo.

Otro tema fue ¿quién ha sido el autor intelectual del famoso gol de Zarra? Ejercicio fácil porque ya lo dejó bien claro en la retransmisión el locutor Matías Prats. Senior. En el terreno de lo urbanístico tuvo que averiguar quién fue el autor intelectual del proyecto del metrotrén que va a «furacar» medio Gijón.

La autoría la llevan al alimón dos foriatos: la alcaldesa Paz F. Felgueroso y el ex vicepresidente Álvarez-Cascos. Ella, donostiarra: él, madrileño. Hay que vigilar mucho la foraneidad. En cuanto te descuidas imitan a los catalanes con su AVE, o a Ruiz-Gallardón con su faraonismo.

Queda pendiente de descubrir la autoría intelectual de los dos Campeonatos del Mundo Mundial de Fórmula One.

Abramos, pues, una investigación.