CRISIS FERROVIARIA

La reclamación

El presidente de Fomento del Trabajo acusa a la «tecnocracia del Estado» de incitar el agravio al invertir menos en las comarcas catalanas

La patronal catalana Fomento del Trabajo, con su presidente Joan Rosell al frente, está decidida a enfrentarse con los discursos que señalan a Cataluña como una comunidad insaciable e insolidaria, y que han llegado a crear una situación «explosiva».

La denuncia tiene su contexto en el actual caos de las infraestructuras y el debate sobre el agravio comparativo hacia el resto de comunidades autónomas generado por el anteproyecto de Presupuestos Generales para 2008. Pero el instrumento utilizado no es otro que el de las cifras: el conjunto de inversiones realizadas por el Estado en los distintos territorios entre 1997 y 2007.

Según el informe elaborado por la organización empresarial, las inversiones presupuestadas por habitante indican que cada catalán recibió el equivalente a 280 euros en ese periodo de 11 años, frente a los 310 euros de promedio español y a los 389 euros por habitante en el caso de la Comunidad de Madrid. Eso supondría que Cataluña recibiría un 9,7% menos que la media española; mientras que el saldo negativo con Madrid sería del 38,9%.

Armado con esas cifras y con las de liquidación presupuestaria -que indican que la ejecución final sólo alcanzaría un 74,2% de lo presupuestado año tras año-, Rosell tildó de «mentiras y exabruptos» las críticas vertidas sobre las inversiones en Cataluña y, de hecho, arremetió contra la «tecnocracia del Estado» por ser los incitadores de que las comarcas catalanas le salgan gratis a la Administración central uno de cada cinco años, un argumento esgrimido con anterioridad por la Cámara de Comercio de Barcelona.

La principal organización empresarial catalana está dispuesta a hacer «pedagogía» para acabar con los tópicos sobre solidaridad, pero el tono utilizado ayer por Rosell fue de tal contundencia que llegó a hablar de «intereses políticos personales de todos los colores políticos que quieren separar a Cataluña de España» y a trivializar con una posible «rebaja de impuestos» si la inversión no va a ser la misma que en el resto del territorio español. «Esto ya no puede continuar así, se ha de reconducir», subrayó, después de indicar que la falta de inversión está mermando la competitividad de las empresas catalanas.

Las infraestructuras se han situado en el último año en el ojo del huracán catalán en el último año, y Rosell aprovechó su intervención de ayer para reclamar que las decisiones sobre éstas en Cataluña tienen que tomarse dentro de la comunidad, al considerar que «los consorcios hay que hacerlos cerca de los problemas. El presidente patronal indicó que la decisión de que el secretario de Estado, Víctor Morlán, se haya trasladado temporalmente a Barcelona para capear la crisis de Cercanías y de las obras del AVE demuestra que «aquí no había suficiente poder».

De la misma forma, acusó de «vergonzoso» y «escandaloso» el proceder de la ministra de Fomento, Magdalena Alvarez, al afirmar una y otra vez que el AVE llegaría a Barcelona el 21 de diciembre: «Cualquiera que se haya querido informar sabía que los técnicos de la obra decían que era imposible que el AVE» llegara a Barcelona en esa fecha.

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