El ex dirigente etarra Olarra Guridi hace en la Audiencia un alegato en favor del diálogo, pero reitera los presupuestos de la banda, de Joaquín Manso en El Mundo
«Nuestra propuesta todavía está sobre la mesa»
El etarra Juan Antonio Olarra Guridi, que fuera máximo responsable del aparato militar de ETA entre febrero de 2001 y septiembre de 2002, aprovechó ayer su derecho de última palabra ante el tribunal que lo juzgaba en la Audiencia Nacional para ofrecer en euskara lo que pareció un alegato en favor del diálogo. Tras recordar lo que llamó «intentos de ETA» y los dos procesos entablados con los gobiernos del PP y del PSOE, proclamó: «Todavía está encima de la mesa la propuesta de solucionar el conflicto político».
Eso sí, luego mencionó los presupuestos que propone: «Reconocer la personalidad de euskal herria y la territorialidad». Previamente, había advertido de que «si no se soluciona el conflicto», los juicios contra ETA seguirán «durante esta generación, la siguiente y la siguiente».
EL MUNDO publicó el 8 de octubre que el frente de makos (presos) de la banda estaba preparando un manifiesto a favor del diálogo y que algunos de los reclusos más destacados estaban decididos a apoyarlo.
La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, respondió ayer que su único objetivo es «destruir a ETA» y que no hay ninguna posibilidad de reabrir el diálogo con la banda.
Olarra Guridi había descubierto, al principio de la vista, que el micrófono de la sala blindada no funcionaba. Entonces tuvo que salir del habitáculo para decir que no reconocía al tribunal. Cuando llegó su turno de última palabra, se levantó, con cierta solemnidad, y pidió volver a salir.
Desde la silla de los testigos, denunció torturas y añadió: «He escuchado a los abogados decir que las asociaciones de víctimas están haciendo esfuerzos para solucionar el conflicto. También ETA ha hecho intentos de ese tipo. En el año 99 estuvimos sentados negociando. Y también durante este último proceso con el Gobierno del PSOE. Todavía está encima de la mesa la propuesta para solucionar el conflicto político».
Olarra Guridi, condenado recientemente a más de 1.000 años de cárcel por el atentado del Puente de Vallecas, en el que murieron seis personas, se enfrentaba en esta ocasión a los 80 años que solicitan los padres de la víctima, y a los 73 que pide la Generalitat de Cataluña, por el asesinato del único mosso d'Esquadra que ha caído a manos de la banda: Santos Santamaría, que falleció por la explosión de un coche-bomba en el Hotel Montecarlo de Rosas (Gerona).
Precisamente, el padre del mosso pidió al final del juicio que se desoiga cualquier oferta de negociación de la banda, ya que esta vía se ha demostrado fracasada, informa Servimedia.
El fiscal Miguel Angel Carballo, «con todo el dolor del corazón», se mantuvo en su petición de absolución, al sostener que no existe suficiente prueba de cargo.
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