Pocas cosas son capaces de ablandar el duro corazón de un político que no está en precampaña. Por esta razón, la sensibilidad de la que hizo gala ayer Alberto Ruiz-Gallardón en la presentación en Madrid de El canto de las sirenas (Círculo de Lectores), el último libro de Eugenio Trías, es insólita: «A mí este libro me ha cambiado la vida, además de la forma de ver y entender algo que yo creía sólido en mi arquitectura emocional: mi visión de la música», afirmó el alcalde de Madrid ante un público entre el que se encontraba Carmen Iglesias, presidenta del Grupo Unidad Editorial.
A su lado, en la sede del Círculo de Lectores, el filósofo asentía con la cabeza subrayando sus palabras. Y es que para Gallardón ha supuesto una revelación descubrir que «la música es un comienzo permanente sin límite, cada punto de llegada es un punto de partida».
La obra abarca la producción musical de los 23 compositores más relevantes en la vida del autor -Monteverdi, Schumann, Wagner, Debussy, Brahms, etcétera- desde 1600 hasta 2001, año en el que murió Iannis Xenakis, para demostrar que «la música no es sólo un medio que proporciona placer, emociones o afectos, sino que también apela a nuestro pensamiento y nos hace concebir ideas».
A los músicos se suma un filósofo, Platón, quien consideró más digna la música que la poesía en La república. «Eugenio demuestra que hay un espacio intermedio entre lo indecible y lo intuible, y ese espacio lo ocupa la música», aseguró Xavier Güell, uno de los mayores activistas de la difusión de la música contemporánea, quien también acudió a la presentación.
«Como filósofo ha tenido el coraje de plantear un retorno a la metafísica», dijo Güell, para quien la última obra del autor de Lo bello y lo siniestro tiene tres funciones fundamentales: «Explicar que la filosofía puede ser transitada a través de la música, rescatarla del olvido filosófico y apostar por la modernidad y un canto de esperaza en el futuro de la música occidental».
El director de orquesta sumó el nombre de Trías a los más relevantes pensadores contemporáneos que han tratado la música en su obra: «El primero de ellos fue Schopenhauer, que la tildó de ser la salvadora del ser humano; el segundo, Nietzsche, que además era compositor, y el último Adorno, que escribió Filosofía de la música moderna».
Como broche a la velada, el violinista armenio Ara Malikian interpretó La chacona de la Partita nº 2 y La fuga de la Sonata nº 3, ambas de Bach y seleccionadas por Trías por «sugerir con un único instrumento una pluralidad de voces» -o lo que es lo mismo, «una polifanía ilusoria»- y por ser «una variación progresiva», respectivamente.
© Mundinteractivos, S.A.

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