El PP hace los deberes como partido de oposición. Es lo suyo. Pero le falta una buena selección de tiro a la hora de poner en evidencia al Gobierno, aunque éste no deje de darle facilidades, o al propio Zapatero, que no es ningún genio como gobernante.
Suelen elegir mal los cerebros del PP. A veces en asuntos de mayor cuantía. Por ejemplo: no haberse quitado a tiempo el luto del 14-M ha arruinado la causa política de Rajoy. Y a veces en asuntos menores pero con la misma falta de fundamento, como ocurre con el más reciente clima artificial fabricado contra el Gobierno. Ahora se aprovecha la repatriación de las azafatas españolas (Caso "Arca de Zoé"), gracias a las gestiones de Nicolás Sarkozy, para pregonar que Zapatero es un cero a la izquierda en materia de política internacional.
El número dos del PP, Ángel Acebes, hablaba ayer de "irrelevancia" e "incompetencia diplomática" del Gobierno socialista. Muy mal traído. Sólo retorciendo mucho el discurso puede ser creíble la reprobación del Gobierno español en un caso que interpela tan en primer grado, tan de lleno y tan directamente, a Francia, país central de la Unión Europea y leal aliado de España. Por la gravedad de las acusaciones que recaen en los responsables de la ONG francesa y porque la contraparte, Chad, es una antigua metrópoli francesa.
Francia y Chad están ligados por fuertes lazos históricos. Y no tan históricos, si consideramos la presencia pactada de un millar largo de soldados franceses en este país africano, así como el agradecimiento de su actual presidente, Idriss Dèby, por el apoyo más o menos explícito que esas tropas le prestan frente a los rebeldes chadianos del FUC (Frente Unido para el Cambio).
Por la enorme influencia de Francia en la zona, esta tarea le tocaba a Sarkozy, aunque Zapatero y el ministro Moratinos no estuvieron cruzados de brazos. Las eficaces gestiones del presidente francés para liberar a las azafatas, asistidas desde el primer momento por nuestra embajadora en Camerún, estuvieron siempre coordinadas con las autoridades españolas. El propio Sarkozy declaró en el aeropuerto de Torrejón que desde el principio había trabajado "mano a mano" con Zapatero.
Sin embargo, el PP quiere que el presidente del Gobierno comparezca en el Congreso para explicar su "pasividad" en el caso de las azafatas liberadas el domingo. Seguramente le reprochará no haber corrido más que Sarkozy para llegar antes ¿Hubiera preferido un viaje relámpago de Zapatero a Chad solapado con el de Sarkozy? ¿Lamentará el PP que Zapatero no frenase al presidente de la República Francesa en su propósito de interceder por los españoles detenidos?
¿O es que la pasividad de Zapatero consistió en no convencer a Sarkozy de que debía quedarse en París y dejarle viajar a él, a mayor gloria de España y su poderosa influencia en el continente africano?
Preguntas necias para debates necios.

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