Catalunya y los catalanes han sido siempre un referente en España y en Europa por la capacidad de iniciativa, cultura de esfuerzo, pragmatismo, diálogo, convivencia, respeto y acuerdo en todos los ámbitos de la vida y la sociedad, lo que ha reforzado nuestra autoestima como personas y ciudadanos y nos ha permitido superar largos y difíciles momentos como país.

Enla actualidad, los catalanes tenemos como nunca una imagen de desprestigio y una situación de desorientación y desánimo a nivel interno. Muchas son las razones que nos han llevado a esta situación, pero todo esto no son más que síntomas de un mar de fondo: se ha perdido gran parte de la ilusión y confianza colectiva en el futuro, el sentido del compromiso y la responsabilidad. Nos hemos instalado en un individualismo e inmovilismo inoperante.

No podemos continuar así, es urgente que los ciudadanos nos involucremos y actuemos para cambiar esta dinámica. Nos preocupa el presente pero sobre todo nos preocupa el futuro de nuestra sociedad, de nuestras empresas, de nuestras familias y de nuestros hijos. ¿Qué podemos hacer para que nuestras empresas, entidades y asociaciones puedan situarse en el nuevo entorno global? ¿Para que haya más trabajo y de calidad que nos permita mejorar la capacidad económica personal? ¿Para que la educación mejore y los planes de estudio no estén manipulados ideológicamente, sean fruto de la improvisación y de intereses partidistas, y en muchos casos ajenos al interés de los padres y de los propios destinatarios? ¿Para que el respeto, el civismo y la educación vuelvan a ser considerados valores fundamentales de convivencia, cultura y progreso? ¿Para que haya una política social universal, equilibrada y viable, fuera de electoralismos y oportunismos? ¿Para que haya una política consensuada de admisión, integración y exigencia de derechos y deberes de la inmigración? ¿Para que el Gobierno español y la sociedad española entiendan y reconozcan la necesidad de la inversión en Catalunya? ¿Para que los políticos traten a los ciudadanos con normalidad, transparencia y no como clientes electorales? ¿Para que la gestión política sea constructiva, no escandalizadora, no incendiaria de ánimos, que no divida a la sociedad? ¿Para recuperar el respeto como catalanes y nuestra identidad como país?

Es necesario y urgente que los catalanes recuperemos un entorno que nos permita recobrar nuestra confianza, visión de futuro y el espíritu constructivo, no sólo ante nosotros mismos, sino, y mas importante, frente al resto del mundo. Creemos que la actual situación no es irreversible. Necesitamos sentido común en la política y en los gobernantes. Necesitamos recuperar la responsabilidad de la participación electoral. Necesitamos líderes políticos que tengan un proyecto, vocación y capacidad de servicio, visión global, sean eficientes, capaces de dialogar con todos, que su discurso y actividad lejos de dividir integre voluntades y generaciones, líderes políticos que orienten su interés a la sociedad y a los ciudadanos por encima de otros intereses, que den respuesta a los problemas de fondo y no sólo a los de corto plazo.

La situación actual es complicada y se aproximan momentos y decisiones colectivas y políticas que exigirán experiencia, firmeza y diálogo, habilidad y mucho sentido común. No podemos ignorar ni estar al margen de la política, ésta no puede ser "cosa de otros", es cosa de todos. Hay que reflexionar, responsabilizarse y participar con nuestra opinión, decisión y participación en las elecciones. Debemos apoyar y reforzar a los líderes políticos que puedan llevarnos con realismo y éxito a conseguir nuestros deseos. Por esto, hemos decidido movilizarnos, para fomentar el sentido común en la política y en los gobernantes y reclamar una nueva manera de entender su misión y aportación en favor de la sociedad, así como promover la responsabilidad de la participación electoral.

En estos momentos, consideramos que Josep A. Duran i Lleida, el candidato de CiU a las próximas y decisivas elecciones generales de 2008, es a nuestro modo de ver, el político que representa la apuesta por los valores, la centralidad, la moderación, la defensa de los intereses de Catalunya y de todos los catalanes, el diálogo, la capacidad y la posibilidad de llegar a acuerdos con todas las fuerzas políticas democráticas en beneficio de todos.

Es por trayectoria personal la opción para que el sentido común en la política y la política de calidad vuelva a ser un signo de identidad de nuestros gobernantes por encima de sus ideologías. Queremos sentido común. Lo queremos para Catalunya. Queremos apoyarle y aspiramos a que como candidato recoja el sentir de las inquietudes y los deseos mayoritarios de los ciudadanos de Catalunya y se comprometa a trabajar por los mismos.

Estamos convencidos de que muchas personas piensan como nosotros. Creemos que es importante movilizarnos para hacer llegar la opinión al resto de la ciudadanía y a nuestros políticos. No nos da todo igual. Por esto hemos decidido impulsar y apoyar el grupo cívico Sentit Comú per Catalunya, que está abierto a la opinión y participación de todos los ciudadanos y ciudadanas de Catalunya, en el cual esperamos tu adhesión (www. sentit-comu. cat).

IGNACIO LÓPEZ-BALCELLS, abogado MANUEL MAS-BAGÁ, médico psiquiatra JOSEP LLUÍS MARCÓ, consultor ANA MINGUELLA, periodista SANTIAGO BUSCATÓ, ex director de empresas ONCE y empresario Y ONCE FIRMAS MÁS.