Quienes defendían la teoría de la “conspiración” siguen defendiéndola, y defendiéndola, si cabe, con más fuerza aún, porque tanto desde la COPE como desde el periódico El Mundo se ha dado un paso más y ya se habla de un “atentado por encargo”, al no salir en la sentencia ninguna referencia a Al Qaeda ni a la guerra de Iraq, en el que estarían implicados incluso determinados servicios de inteligencia y policiales españoles. De esa forma, los autores intelectuales del atentado habría que buscarlos dentro de las filas de ETA.

Aunque siguen dándole vueltas y vueltas, a pesar de la sentencia, a la furgoneta Kangoo, al Skoda Fabia, a la mochila de Vallecas, al ácido bórico, a la goma 2 Eco y a la Orquesta Mondragón, los defensores a ultranza de “la conspiración” se han comenzado a centrar, ahora, en los autores intelectuales (los inductores según el Código Penal) tras la absolución de “Mohamed El Egipcio”, absolución que ha centrado el interés de la mayoría de los medios informativos internacionales.

Aunque dentro de los suicidas de Leganés puede encontrarse a algunos de los “inductores” del atentado, los jueces, según fuentes cercanas al Tribunal, no pueden enjuiciar a los muertos, sino a los que se han sentado en el banquillo.

Igualmente, el Tribunal no ha querido entrar en el tema de la guerra de Iraq para no proporcionar ningún tipo de argumento justificativo de un atentado en el que no se habla de Al Qaeda pero sí de células islamistas como el Grupo Islámico Combatiente Marroquí o Ansar el Islam, adscritos al mundo yihadista, al final del cual está Osama ben Laden.

Desde los medios que siguen defendiendo “la conspiración” (primero fueron los servicios de inteligencia franceses, después los servicios marroquíes, más tarde servicios españoles que al fin y al cabo estaban bajo las órdenes del Gobierno de José María Aznar que manipularon a “los moritos” para terminar donde empezaron, en ETA, ya que según el ex presidente del Gobierno no había que buscar ni en desiertos remotos ni en montañas lejanas) se sostiene, ahora, que la sentencia hecha pública el martes es “el final del principio” de la investigación del 11M, “que queda más abierta que nunca tras esta resolución”.

Quienes creían que la sentencia del 11M iba a cerrar definitivamente la “gran polémica” nacional, que ya dura más de tres años, se equivocaron. Quedan todavía pendientes varios flecos, algunos de los cuales están en manos del juez Juan del Olmo, que pueden proporcionar más luz a algunos de los puntos más obscuros de la sentencia.

Pero de ahí a pensar, como siguen defendiendo muchos, que estamos ante un atentado de encargo donde al final puede aparecer ETA porque, además, no se ha investigado esa hipótesis ya que según ellos determinados informes policiales no son creíbles, es un auténtico disparate.

Después de la intervención presidencial, horas después de la sentencia, pidiendo que se mirase al futuro, sólo han pasado veinticuatro horas para que, de nuevo, haya estallado la guerra entre los dos partidos. Rubalcaba ha pedido a Mariano Rajoy que repita con él que “ETA no ha sido”, mientras Zaplana ha respondido que digan que “Iraq no ha sido” el motivo del atentado.

Ha cerrado la polémica el número dos del PSOE, el secretario de Organización, José Blanco, con una conclusión definitiva: “El autor del ‘engaño masivo’ del 11M es José María Aznar, el material es Ángel Acebes y los colaboradores necesarios Mariano Rajoy y Eduardo Zaplana”.