EL EXPERTO
La desaceleración de la economía estadounidense hace apostar a los mercados porque la Fed va a anteponer el objetivo de impulsar el crecimiento económico al de controlar la inflación -en los últimos días las presiones al banco central estadounidense por parte de los mercados están siendo realmente fuertes-. Está por ver si éstas terminan teniendo efecto o, por el contrario, la Fed prefiere esperar a comprobar si la rebaja de medio punto llevada a cabo en septiembre tiene los efectos esperados. La inflación es el mayor «cáncer» de una economía y los bancos centrales no deberían dudar entre sacrificar crecimiento económico y controlar el incremento de los precios.
La economía de EEUU, cuya inflación aparece controlada, presenta síntomas en sentido contrario, consecuencia de los elevados precios energéticos; la subida de los precios de muchas materias primas y alimentos; el mercado laboral estadounidense, que presenta una tasa de paro marginal; y, por último, la debilidad del dólar, factor inflacionista de primer orden. Parece que las tensiones inflacionistas están a la vuelta de la esquina, lo que deja poco margen de maniobra a la Fed, siendo factible que, si decide hacer un guiño a los mercados y bajar los tipos, se vea forzada a desandar parte de lo andado próximamente.
Apostamos sin mucha convicción por una nueva bajada de tipos de un cuarto de punto, que debe tener un efecto positivo en las bolsas, al ser lo que desean. Pero si la Fed decide no modificar sus tipos, algo no descartable, las bolsas reaccionarán mal, dando pie a una pequeña corrección en los mercados.
Juan José Fernández-Figares es Jefe de Análisis Link Securities SV.
© Mundinteractivos, S.A.

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