Caprichos del destino o simple mala suerte. Pero lo cierto es que las elecciones generales de marzo de 2008 se celebrarán en plena desaceleración de la actividad económica. Aunque todavía no se conoce la fecha exacta de los comicios, parece fuera de toda duda de que serán convocados para celebrarse el 2 ó el 9 de marzo, tal y como admitió el presidente Zapatero durante una reciente entrevista concedida a Radio Nacional.
Esto quiere decir que la campaña electoral se desarrollará durante la segunda quincena de febrero, precisamente el periodo de tiempo en que se conocerán algunos datos macroeconómicos de indudable repercusión mediática, y que afectan a millones de ciudadanos. Y según las previsiones que han hecho la mayoría de los institutos de coyuntura todo indica que esas cifras recogerán ya la intensa desaceleración de la actividad económica que se prevé para el último trimestre de este año y el primero de 2008.
Aunque la economía seguirá creciendo con fuerza y claramente por encima de la media de la Unión Europea (UE), alrededor del día 21 de febrero (en plena campaña electoral) se conocerá que el PIB ha pasado de crecer alrededor de un 3,8% en el tercer trimestre de este año (todavía no se conoce el dato de la Contabilidad Nacional Trimestral) al entorno del 3,4%, tal y como señala el consenso de mercado que periódicamente publica Funcas, la Fundación de las cajas de ahorro.
No es este el único dato que se conocerá en plena campaña electoral. El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) correspondiente al mes de enero de 2008 se hará público alrededor del día 20 de febrero, y una semana más tarde se conocerá el avance de febrero. Y a tenor de las previsiones que han hechos los principales servicios de estudios, todo indica que la inflación se habrá situado por esas fechas por encima del 3% de la mano, sobre todo, del encarecimiento del precio del petróleo.
Actualmente, y en términos interanuales, el IPC se situó en el 2,7% en septiembre y el índice adelantado (IPCA) de octubre ha saltado al 3,6%. Hay que tener en cuenta que en enero del año pasado la inflación sufrió una sensible caída de tres décimas adicionales respecto al mismo mes del año anterior, lo que permitió recortar el aumento de los precios en la misma proporción. En 2008, por el contrario, este efecto estadístico no se producirá, por lo que el IPC volverá a situarse por encima del 3%, algo que todavía es más creíble a la luz de las continuas alzas del petróleo.
Malos datos de empleo en la construcción
El empeoramiento de los datos de empleo también se dejará notar en campaña, si bien el dato de la Encuesta de Población Activa correspondiente al último trimestre de 2007 se conocerá durante los últimos días de enero. Hay que tener en cuenta que si el empleo está creciendo en estos momentos al 3%, los institutos de coyuntura barajan para el último trimestre del año un aumento del 2,7%, para acabar el año con un crecimiento en el entorno del 2%. Lo más significativo puede ser que, por primera vez en muchos años, el sector de la construcción vuelva a perder empleo neto, algo que estuvo a punto de suceder ya en el tercer trimestre de este año, cuando el sector que más ha contribuido a crear puestos de trabajo en los últimos años únicamente fue capaz de generar poco más de 3.700 puestos de trabajo.
El servicio de estudios del BBVA, de hecho, ha previsto que durante el año 2008 se destruyan entre 71.600 y 94.000 empleos en la construcción, algo que no ocurría desde mediados de la década de los 90. Los datos del paro registrado tampoco ayudarán, pero al menos no influirán si las elecciones se celebran el 2 de marzo, ya que siempre se publican el segundo día laborable del mes posterior. Y hay que tener en cuenta que el mes de enero suele ser un periodo con malos datos desde este punto de vista. En enero de 2007, se registraron casi 60.000 parados más que en diciembre, mientras que febrero suele tener un comportamiento neutral, con escasas variaciones.

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