Turquía, Irán y Siria se oponen a que la región autónoma iraquí extraiga y exporte su propio crudo sin la autorización del Gobierno de Bagdad

Turquía, Irán y Siria, tres países que avalan el derecho a perseguir a las guerrillas del PKK dentro de territorio iraquí, también coinciden en oponerse a que los kurdos de Irak extraigan y exporten su propio petróleo sin la autorización de Bagdad. Al menos, así lo asegura el ministro iraquí de Petróleo, el chií Husein al Saristani, quien recientemente ha afirmado que existe acuerdo entre los cuatro gobiernos para impedir que la región autónoma bombee su crudo fuera de Irak, utilizando los oleoductos de estos países.

Este nuevo frente que estrecha el cerco a la autonomía kurda se ha formado después de que el Gobierno de Erbil, presidido por Nechirvan Barzani, aprobara en agosto su propia ley de hidrocarburos y anunciara a comienzos de septiembre que, en base a dicha ley, había firmado varios contratos con empresas extranjeras para que explotaran nuevos pozos petrolíferos.

De acuerdo con la respuesta de Al Saristani a tal anuncio, la única entidad que legalmente puede comercializar el petróleo iraquí es la empresa estatal Somo. También ha asegurado este ministro que los contratos firmados por las compañías extranjeras con el Gobierno de Erbil no son válidos porque se han realizado a espaldas de la Ley iraquí de Petróleo, aún en fase de tramitación en el Parlamento de Irak. Por tanto, dijo Al Saristani, tales contratos deben anularse y, en caso contrario, las compañías firmantes «deben atenerse a las consecuencias».

Hasta ahora, el Gobierno kurdo, que basa gran parte de sus planes de desarrollo en su potencialidad petrolífera, ha suscrito contratos, al menos, con ocho empresas extranjeras. Entre estas firmas están la noruega DNO, la francesa Parenco, la canadiense Heritage, otra de los Emiratos Arabes -Dana Gas-, la turca Genel Ernerji, la suizocanadiense Addax y la norteamericana Hunt Oil.

Además, el Gobierno de Erbil está negociando con otras empresas la construcción de sendas refinerías en esta capital y en Suleimaniya.

Algunas de estas compañías llevan más de un año realizando prospecciones y extrayendo crudo; concretamente DNO está trabajando al este de Dahok y Genel Ernerji en la zona de Tac Tac. La firma noruega tiene previsto llegar el año que viene a los 50.000 barriles diarios mientras la turca, en colaboración con Addax, prevé 75.000 barriles por día. En total, el gobierno regional cree que durante 2008 puede producir 200.000 barriles diarios y un millón en cinco años.

Las declaraciones de Al Saristani, que ha llegado a decir que estos contratos «amenazan la soberanía nacional de Irak», han provocado una nueva escalada de tensión entre la región autónoma y el Gobierno central. En este sentido, el ministro de Petróleo del gobierno autónomo, Asti Hauramani, asegura que los contratos cumplen los requisitos establecidos en el proyecto de ley consensuado por las principales fuerzas políticas el pasado marzo.

Pese a este consenso, el proyecto actualmente está bloqueado en el Parlamento de Irak debido a la resistencia de algunos partidos suníes, especialmente el grupo Tawfiq, y chiíes, como Muqtada al Sader, para quienes el actual texto da excesiva autonomía a las regiones en la explotación y gestión de sus recursos energéticos.

Por su parte, Nechirvan Barzani, primer ministro del Gobierno autónomo, explicaba en un artículo publicado en el Wall Street Journal el 7 de octubre que su gabinete había decidido sacar adelante su propia ley tras esperar más de cinco meses a que el Parlamento de Bagdad refrendara el texto consensuado en marzo. Según Barzani, esta ley respeta el articulado de la ley federal en tramitación, reservando la mayor parte de los beneficios para el conjunto de Irak.

También ha terciado en esta polémica la Administración de EEUU, advirtiendo a las firmas internacionales que le han consultado de que tales contratos pueden ser ilegales. Por ello, otras importantes multinacionales como Total, Chevron y Royal Dutch Shell, sólo trabajan con el Gobierno de Bagdad.

© Mundinteractivos, S.A.