Dos históricos del PSOE, Guerra y Chaves, admiten que existe una línea de continuidad en «principios, valores e ideología»
Más de siete años han pasado para que «el viejo PSOE», el que arrasó en las elecciones de hace 25 años, reconociera abiertamente a José Luis Rodríguez Zapatero su labor en el partido y al frente del Gobierno, haciéndolo incluso continuador de aquel icono político de los 80, llamado Felipe González.
Si bien es cierto que «el viejo PSOE» nunca se ha portado mal con Zapatero, tampoco es menos cierto que siempre ha tenido muchas dudas sobre su liderazgo, sobre sus actuaciones políticas en la oposición y en el Gobierno, sobre su forma de ser y de actuar.
Veinticinco años después del 28-O, en un salón de actos abarrotado de la sede socialista de la calle de Ferraz y sin la presencia de Zapatero, el que entonces era vicesecretario general de la Ejecutiva Federal del PSOE, Alfonso Guerra; junto con quien en 1982 sólo pertenecía como vocal ejecutivo, sin área asignada, a la dirección del PSOE, Manuel Chaves, bautizaron a Zapatero como continuador de la labor (positiva) hecha por Felipe González en su mandato.
Primero fue Alfonso Guerra, quien reconoció que Zapatero, como González, está haciendo «cosas inteligentes» que, incluso, aunque la derecha llegase al poder no se atrevería a derogar.
Puso como ejemplo anterior la Ley del Divorcio o la Ley del Aborto, y como ejemplo actual la ayuda de 2.500 euros por nacimiento. «No serán capaces de eliminarla, por mucho que ahora la critiquen, en el caso de que ganaran».
Y añadió, al más puro estilo Guerra y provocando la carcajada de la sala: «Aunque a mí me ha dicho mi primo... que se ha reunido con 300 especialistas en sondeos y que ninguno le ha dicho que el PP vaya a ganar las elecciones en marzo y menos con el que tienen ahora».
Guerra, que salvo este chascarrillo estuvo comedido y en su papel de presidente de la Fundación Pablo Iglesias todo el tiempo, se limitó a ensalzar el cambio que supuso para España la victoria del PSOE en 1982 y el trabajo realizado en aquella etapa, y añadió: «Esta labor la continúa ahora José Luis Rodríguez Zapatero, y por mucho tiempo el socialismo triunfará». Chaves, más denso y espeso que Guerra, hizo un discurso parecido. Elogió lo que significó la «fecha histórica» del 28 de octubre de 1982 para España. Incluso, afirmó que aquello supuso, «la consolidación de la Monarquía parlamentaria en España, porque fue la primera vez que un Gobierno de izquierda gobernaba siendo el Rey jefe del Estado».
Pero, además, el presidente del PSOE comparó abiertamente las mejores políticas de Felipe González con la labor de Zapatero en esta legislatura, «porque ambos hicieron políticas centradas en las necesidades reales de los ciudadanos».
Por ello, al veterano Chaves no se le cayeron los anillos al afirmar: «Hay una línea profunda de continuidad entre el Gobierno de Felipe González y el de José Luis Rodríguez Zapatero, en cuanto a principios, valores e ideología».
Los dos históricos dirigentes del PSOE, además, vaticinaron un nuevo triunfo electoral en marzo de 2008, «porque España no se merece retroceder al pasado, que vuelvan los decretazos y las mentiras», apuntó Chaves.
«Los ciudadanos no quieren volver atrás y, además, en el socialismo, lo mejor está por llegar», añadió el presidente socialista, parafraseando el discurso de Rodríguez Zapatero en el 35º Congreso. Siete años después, Zapatero se ha consolidado en todo el PSOE.
© Mundinteractivos, S.A.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados