Quien no se arriesga no gana! Y la regla nos dice que la bolsa tiene un mayor potencial de rentabilidad que otros. Como es la renta fija. Pero también más arriesgado. ¿Con mayor riesgo? Un buen amigo me mostraba hace unos días un gráfico de frecuencias con la evolución anual de la bolsa americana en los últimos cien años. Un simple vistazo y te sientes tentado a comprar. ¿Imaginan entonces lo que pueden sentir los gestores que han sido prudentes en los últimos tres meses? Día a día, la bolsa ha sorprendido al alza. Ante las malas noticias, la expectativa de tipos bajos. Cuando las noticias eran buenas, pues con mayor motivo. ¿Qué el precio del crudo sube? Pues, un indicio de la fortaleza de la demanda actual. Positivo para la bolsa. ¿Que el dólar baja? Bien, una forma de resolver un riesgo a medio plazo como es el déficit por cuenta corriente norteamericano. Sí, la tentación de comprar hoy es enorme en estos momentos.

Más aún: el coste de oportunidad de no hacerlo pesa como una losa. "¿Pero no gestionas un fondo de renta variable? ¿y estás corto de bolsa?". Siempre recuerdo lo que me dijo un buen amigo mío, analista técnico, ante una discusión sobre un rally del mercado: "¿Me permites que siga comprando mientras discutimos?". ¡Muy contundente! Un mes más tarde el mercado hacía honor a mi prudencia. Pero él ya había vendido para entonces.

El Ibex es un buen ejemplo de la situación actual. Cuando hace un mes había una cierta unanimidad en que cerraría el año con ganancias del 3-4 %, ahora todos consideramos poco el 9 %. ¿Qué ha pasado entremedias? ¿los beneficios empresariales? Sí, buenos. Pero también se esperaban buenos. Las grandes compañías, mejor. Pero llevamos meses recomendándolas sobre las pequeñas, con resultados poco favorables. Y además con posición deseada en Latinoamérica, lejos de la incertidumbre que rodea a las economías y mercados desarrollados.

¿Dónde quedan todas las dudas sobre la economía española? Pasan a segundo lugar cuando el mercado se empeña en llevarnos la contraria. Lo dicho, ¿cómo dejar de ganar un dinero tan fácil?.

Una cosa es clara: las valoraciones de las bolsas no están caras. Una buena base de partida. Pero las valoraciones se apoyan en expectativas de beneficios que pueden ser erróneas. De hecho, lo que ha sido común en la publicación de los beneficios del tercer trimestre (lastrados por el sector financiero, especialmente en EE. UU.) es la incertidumbre que muestran las compañías a la hora de mirar el futuro. En una reunión de analistas: hace unos días todos coincidíamos, incluidas las autoridades, a la hora de valorar 2008. Pero, también todos reconocíamos la incertidumbre de estos números. Por ejemplo, a la hora de valorar la escalada del crudo. Seis meses atrás, niveles por encima de 80 $ barril hubieran llevado las bolsas a la baja. Malas perspectivas económicas, riesgos de inflación y probablemente tensiones en la deuda. Nada que ver con la realidad. ¿Y el dólar? Como mínimo, su caída actual hubiera llevado a dudar de las perspectivas de beneficios empresariales por las empresas europeas. Ahora se compra Europa frente a los mercados norteamericanos, pese a que los últimos datos económicos del área apuntan a un impacto negativo mayor de lo esperado desde la crisis de liquidez en el crédito. Por cierto, no solucionada.

Esta es la situación actual: muchas dudas, pero mejor dejarlas de lado si no quieres ser considerado pesimista. Por cierto, en el pasado las tendencias alcistas en la bolsa no han sido uniformes a lo largo del tiempo. Lo reconozco: soy desconfiado. Me gusta entenderlo todo. Ahora no es posible.

José L. Martínez Campuzano. Vicepresidente de Citigroup en España y responsable de estrategia. Especialista en Hacienda Pública y Economía Aplicada.