LA ECOLOGÍA DE UN URBANISMO EXTENSIVO

El bosque que ha ardido en California es típico de los climas mediterráneos y su vegetación guarda grandes similitudes con la del prelitoral y el litoral catalán, pues lo forma una amplia variedad de matorrales (chaparral), encinas y pinos. Sin embargo, hay claras diferencias. El chaparral es un matorral alto (de dos y seis metros), "lo que facilita la propagación de los incendios de alta intensidad", según destaca Eduard Martínez, técnico del Grup de Recolçament i Actuacions Forestals de la Generalitat. Además, en la zona devastada predomina un clima mediterráneo puro, sin precipitaciones al final del verano, de forma que la sequía que se inicia en mayo no se interrumpe y alcanza su auge en octubre o noviembre, según explica Eduardo Rojas, del departamento de producción vegetal de la Universitat Politècnica de Valencia. A todo ello se unen los vientos procedentes del este, que se desecan al ascender las Rocosas y agravan el calentamiento al descender muy secos sobre California, añade Carles Gràcia, del departamento de ecología de la UB. Resultado: se supera la capacidad del sistema de extinción.

La vulnerabilidad del bosque californiano a los incendios es similar a la de los nuestros, si bien en EE. UU. afecta a vastas extensiones sin discontinuidad y con gran volumen de población, lo que comporta graves dificultades para gestionar la emergencia, explica Martínez. El problema no es el abandono del campo, porque la colonización es reciente. El telón de Aquiles es la ocupación extensiva del territorio en zonas eminentemente forestales, con casas de madera (y coches, instalaciones eléctricas y depósitos de gasolina) que hacen difícil el confinamiento o la evacuación, si es que ésta, al final, no llega al colapso.

Hacer contrafuegos como forma de luchar contra los grandes incendios es complicado. "Estas maniobras sólo se pueden hacer en lugares donde no haya ni personas ni casas. En estos incendios hay que destinar muchos recursos para defender a los ciudadanos y sus propiedades, lo que disminuye la capacidad de ataque al incendio", dice Martínez.