La Coctelera

Reggio

Un lugar de encuentro para leer juntos, continuación de Caffè Reggio http://www.lacoctelera.com/caffereggio

25 Octubre 2007

Sonrisa con Dionisio, de Baltasar Porcel en La Vanguardia

Quien se interese por la España y la Catalunya culturales y políticas de los años 40, con sus triunfos y represiones, lea la reedición de Casi unas memorias (Península), de Dionisio Ridruejo. Y no por las habituales chorradas de tanto libro que nos habla de ello como si se tratara del imperial y social gobierno de Disraeli, cuando fue un cúmulo de opresora y grosera mediocridad. Lo que puede repetirse de la bibliografía sobre la Guerra Civil, sórdida matanza ideológicamente bestia.

Pero el libro de Ridruejo, pese a estar en el meollo del tema, lo vadea con jugosa equidad. De los escritores falangistas de la época, y de los catalanes siempre entre dos aguas, da versiones ricas y matizadas, nada sectarias. Sean retratos de Eugenio Montes, Eugenio d´Ors, Josep Pla, J. R. Masoliver, etcétera. Así como de la situación cultural aquí en catalán y castellano, y del Madrid que digería el franquismo. Y emana de ello una insólita atmósfera de armonía, como si por debajo de la negra realidad cundiera una corriente positiva, mientras ahora la cosa se produce a la inversa: podemos tenerlo todo, y tenemos inquina, necedad y mendrugos. Sin que sea que las cosas fueran así o resulten asá, sino que Ridruejo las vivió y recordaba con espíritu solidario, muy humano y de alcance literario superando el político.

De Ridruejo me hablaban largo dos grandes amigos suyos: Josep Vergés, que lo tuvo en la revista Destino, y Ramón Serrano Súñer, que lo nombró jefe nacional de Propaganda o algo así en aquel efímero gabinete ilustrado que tuvo, único en un gobierno español de cualquier tiempo. Incluso embelesaba a ambos, más a Serrano por menos cicatero. Y que Ridruejo fuera un jerarca falangista convertido a la democracia interesa menos que su figura liberal y curioseante. Y de nuestra relación ( "joven argonauta", me llama, en alusión a mi novela Els argonautes), divierte rememorar cuando, hacia 1970, presentó en Madrid (librería Rayuela, del periodista y hondo amigo M. Fernández-Braso) mi libro de entrevistas Los catalanes de hoy,versión castellana de L´àguila daurada, reeditado también (Destino). Entonces Dionisio llevaba tiempo arrestado en su casa, y no sé cómo obtuvimos permiso para que viniera, pero en Rayuela habría 20 asistentes por 40 policías.

Aunque Ridruejo, escritor excelente, no fue un grande, le comenté cómo me decepcionaban sus dos gruesos tomos de Guía de Castilla la Vieja, muy minuciosos pero carentes de genio. Y así era su poesía. Véanse estos versos sobre el Escorial: "Monte ordenado en líneas de llanura, / ¡oh, gigante rendido a la armonía!, / mar y bosque de piedra bajo el día, / base de cielos en la noche oscura"... En fin, que no sé de nadie del ambientillo actual que alcance a Ridruejo, quien acaso fuera el último español que lo sintió en plural y creativo. Y resulta curioso: muerto el mismo año que Franco, éste se queda históricamente hundido, repugnante, mientras Dionisio nos sonríe en sus palabras, le sonreímos.

servido por reggio sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Los comentarios están cerrados


Sobre mí

Lector de artículos de opinión, fundamentalmente de política y economía, que pretende divulgar trabajos publicados por diferentes autores en otros medios digitales.

Estadísticas

Estadísticas

Fotos

reggio todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera