Javier Brey se parapeta tras su investigación después de que el líder del PP le hiciera famoso al reiterar su cita sobre el cambio climático
Nadie le conocía hasta el lunes, y ahora, en internet una búsqueda con las palabras Rajoy y primo da como resultado 247.000 entradas. Aunque tampoco es verdad que nadie le conociera, porque Javier Brey Abalo no es un desconocido en el mundo científico al que pertenece. Todo lo contrario: tiene gran fama. Si no, no habrían acudido a Sevilla científicos de once países para celebrar su 60.º cumpleaños, en septiembre. Y si no hubiera gozado del prestigio del que disfruta, no le hubieran entrevistado en un diario de su ciudad, Diario de Sevilla, bien es verdad que dentro de la sección "Los invisibles", esas personas desconocidas salvo para la familia y su mundo, que tienen mucho que decir, aunque no sea de las cosas que nutren los informativos. Porque especializarse en "Mecánica estadística de procesos irreversibles", que es a lo que se ha dedicado este catedrático de Física teórica de la Universidad de Sevilla, académico numerario de la Real Academia sevillana de Ciencias, ya es un mérito, y más si la tesis doctoral la haces con un Nobel ruso de Química, como hizo él.
A Brey le delata el apellido, que comparte con Mariano Rajoy Brey, porque su padre y la madre del líder del PP eran hermanos. Gallego como su primo, salió de su tierra hace muchos años y ha vivido en medio mundo, lo que convirtió en esporádico y circunscrito a los veranos el contacto con su primo.
Eso explica que cuando Mariano Rajoy, que es de Letras, citara a su primo, de Ciencias, como fuente de autoridad para hablar del cambio climático, se limitara a reproducir un titular de esa entrevista: "Nadie sabe si pasado mañana va a llover en Sevilla y hay pseudocientíficos que saben qué va a pasar en 300 años".
Una frase que el propio Brey ha explicado que estaba dicha en otro contexto muy distinto al que ha provocado la polémica, en la única declaración que ha hecho, al diario El País.Con su primo, según fuentes del PP, no había hablado 48 horas después de la frase en cuestión. Tampoco atiende a los periodistas. Seguramente prefiera olvidar y dedicarse a lo que se ha dedicado durante tantos años, a la ciencia, a escribir libros y a dirigir tesinas, alejado de declaraciones y primos.

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