ASI TRANSCURRIO LA REUNION DE MAYO DE ESTE AÑO SEGUN EL ULTIMO 'ZUTABE'
ETA sostiene que los enviados del Gobierno sugirieron a la organización que las listas de Acción Nacionalista Vasca (ANV) tendrían «posibilidades» de concurrir a las pasadas elecciones municipales «siempre y cuando la organización hiciera un gesto público».
Los representantes del Ejecutivo habrían puesto encima de la mesa esa opción -que implicaba introducir elementos políticos en el diálogo con la banda- en el mes de mayo, en la segunda reunión mantenida por ambas partes tras el atentado de la T-4, en el que fueron asesinadas dos personas.
La organización terrorista, asimismo, asume como propia dicha formación -actualmente con representación municipal- en la medida en que, según reconoce, es la «apuesta» de la izquierda abertzale que ella lidera y sostiene que el resultado que obtuvo es «un pequeño triunfo».
Estas son algunas de las afirmaciones realizadas en el Zutabe 112, el último boletín interno de ETA, fechado en el mes de septiembre cuyo contenido se ha conocido ahora y que está dedicado a realizar el primer relato amplio -aunque no exhaustivo- de la negociación entre el Ejecutivo y la banda.
Según el documento, este segundo encuentro de 2007, del mismo modo que había ocurrido con el anterior convocado en marzo, estuvo marcado por las ele- cciones que se iban a celebrar el 27 de mayo. En concreto y, en primera instancia, se habló de ASB, la plataforma con la que la izquierda abertzale pretendía sortear la ilegalización de Batasuna.
«En aquella reunión, el objetivo del Gobierno era recordar la ilegalización de la lista de la izquierda abertzale para presionar en la negociación. El Gobierno adujo que todos los que estaban en las plataformas serían ilegalizados (aunque la decisión no se había hecho pública)», dice.
Efectivamente, ASB había sido registrada en el Ministerio del Interior en marzo por tres miembros de la Mesa Nacional de la formación ilegalizada -Marije Fullaondo, Joana Regeiro y Maite Díez- y, desde ese mismo momento, el Ejecutivo anunció que la intervención de estos destacados miembros de Batasuna contaminaba la plataforma e impelía al recurso. El Tribunal Supremo primero, y después el Constitucional, ratificaron que la decisión del Ejecutivo de Rodríguez Zapatero de solicitar la ilegalización de ASB había estado correctamente fundamentada.
Así pues, los representantes del Ejecutivo comunicaron la imposibilidad de que ASB fuera la opción de ETA en los comicios y, según la banda, «de igual modo dijeron que habría posibilidad con las listas de ANV siempre y cuando la organización hiciera un gesto público».
En el Zutabe -que combina datos objetivos con la interpretación de dichos datos según su conveniencia-, la banda asegura que le pareció «intolerable» la no concurrencia a las elecciones de la izquierda abertzale», y sostiene que decidió no entrar en lo que denomina «el juego chantajista de las listas». Más adelante vuelve a reconocer su permanente tendencia a las amenazas y señala que «en el momento en el que el Gobierno adoptó aquella decisión se le hizo saber que ésta supondría la ruptura de las negociaciones».
El hecho es que ETA no realizó ningún gesto; el gabinete de Zapatero, en lugar de tratar de ilegalizar el partido ANV, consideró más conveniente -aludiendo a razones jurídicas- recurrir las listas que consideraba contaminadas y las negociaciones continuaron durante unas semanas más, aunque finalmente resultasen infructuosas.
Unas páginas más adelante hay un elemento muy significativo y comprometdor para ANV porque en ellas la organización terrorista viene a reconocer que esta formación acabó siendo su opción, después de múltiples descartes previos de otras siglas.
Asegura que las elecciones han sido «antidemocráticas» porque no han podido presentarse con tranquilidad y no ha sido aceptada la totalidad de las listas. Añade, por lo tanto, que «todas las instituciones creadas a partir de ellas son ilegítimas», pero reconoce que, «en medio de esta situación de excepción, los resultados logrados por la izquierda abertzale en estas ele- cciones pueden ser considerados como un pequeño triunfo, puesto que la apuesta política realizada ha salido reforzada».
«Ese resultado es representativo de la confianza que el pueblo tiene en el proyecto político de la izquierda abertzale», destaca el Zutabe, después de insistir, como siempre hace para consumo interno -aunque luego tenga que rectificar en otro tipo de documentos-, en que la Ley de Partidos ha sido un fracaso.
ETA relata una reunión previa a ésta de mayo, también con representantes del Ejecutivo. Fue la primera tras la T-4 y, según dice, estuvo marcada por la presentación de ASB y por una operación de la Guardia Civil contra el comando Donosti.
Se produjo en marzo y el Gobierno habría expresado su intención de retomar las negociaciones, siempre y cuando ETA adquiriera «el compromiso público de no cometer acciones armadas durante el tiempo en el que iba a durar el proceso». La banda, sin embargo, ya había adoptado la decisión de no hacer incompatible el diálogo con los atentados.
A sus bases descontentas con la barbaridad que para cualquier negociación podía significar el atentado de Barajas, la banda les dice, intentando justificarse, que, ceder en eso, hubiese sido «acomodarse a la estrategia del Gobierno y dar pasos en falso». No en vano, gasta la mayor parte de sus energías en desarrollar el peregrino argumento de que no había otro modo de llevar la iniciativa en las negociaciones que atentar.
Más adelante sostiene que el Ejecutivo quiso blindar las elecciones, pero no recoge cuál fue la respuesta a esta supuesta solicitud.
© Mundinteractivos, S.A.

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