Ali Lariyani renuncia al cargo tres días antes de mantener una crucial reunión con Javier Solana

Irán anunció ayer por sorpresa la fulminante dimisión de Ali Lariyani, principal negociador iraní con Occidente en temas de seguridad y máximo responsable del programa nuclear de Teherán, lo que se interpreta como una victoria de la línea dura defendida por el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad.

La noticia, que cayó como una bomba en la mayoría de las cancillerías del mundo, se produce tres días antes de una crucial reunión prevista en Roma con el representante de la UE, el español Javier Solana, para revisar la evolución del programa nuclear iraní y después de contradictorias informaciones sobre una «propuesta especial» presentada por el presidente ruso, Vladimir Putin, que Lariyani calificó en un primer momento de «ponderable» y que más tarde fue desmentida por el propio Ahmadineyad.

El portavoz gubernamental, Gholam Hosein Elham, se apresuró a cerrar la crisis al asegurar que la política de Irán es «inalterable» y con el inmediato anuncio del sustituto: Saeed Jalili, hasta ahora viceministro de Asuntos Exteriores para Europa y América, un hombre muy poco conocido en Occidente, algo que los analistas interpretan como una recuperación de poder de Ahmadineyad, que ahora gozará de manos más libres para actuar.

Lariyani y Ahmadineyad, conservadores y férreos defensores del derecho de Teherán a desarrollar su programa nuclear, diferían sobre todo en cuestiones de forma, más flexible y negociador el primero, más populista y directo en su confrontación con Occidente el segundo.

El ex embajador de EEUU en la ONU John Bolton declaró que la dimisión de Lariyani, considerado como la segunda figura en importancia del Gobierno iraní, debe entenderse como «una clara victoria de Ahmadineyad» y demuestra la determinación del «liderazgo iraní por continuar con el programa nuclear». «Es una cuestión de personalidades y de proceso interno iraní» -agregó Bolton- «pero Ahmadineyad y Lariyani tenían diferentes perspectivas sobre las negociaciones [nucleares]», informa Ap.

A pesar de la sorpresa, la Unión Europea afirmó que Javier Solana mantiene el encuentro previsto el próximo martes con quien envie Teherán, consciente de que el cambio de portavoces es probable que no signifique una modificación en la desafiante actitud de Teherán que continúa con su programa nuclear a pesar de las denuncias de la ONU y las sospechas de que pretende hacerse con la bomba atómica.

Posición ultraconservadora

El Consejo de Seguridad de la ONU ha impuesto sanciones a Irán por su rechazo a suspender las actividades de enriquecimiento de uranio, un proceso imprescindible tanto para fabricar la bomba atómica como para el combustible de las centrales nucleares de uso civil.

La frustración por el escaso avance de las negociaciones con Teherán ha provocado que países europeos como Francia -miembro permanente del Consejo de Seguridad- hayan endurecido en los últimos meses su postura y acercado posiciones con EEUU y Gran Bretaña, aislando aún más a Irán.

Matemático, filósofo y periodista, Lariyani es hijo del gran ayatolá Haj Mirza Hazme Amoli, uno de los más destacados sabios del chiísmo en Nayaf y Qom. Fue nombrado por Ahmadineyad secretario del Consejo Supremo de la Seguridad Nacional de Irán, máximo responsable del programa atómico, después de su derrota en las elecciones de 2005. Antes había dirigido la radio y la televisión públicas, desde las que defendió posturas ultraconservadoras.

Rafael Moreno es profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Carlos III de Madrid.

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