LA POLÍTICA LINGÜÍSTICA EN CATALUNYA
En su primera comparecencia ante el Parlament para explicar la política lingüística del Govern, el vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluís Carod-Rovira, aseguró que "es cada persona quien tiene derecho, y solo cada persona, a construir su propia biografía lingüística". La frase, como dijo el entonces diputado Francesc Vendrell, "está muy bien"; el problema son las actuaciones que violentan este bonito principio de autodeterminación lingüística. Un ejemplo, sin duda, es el de la escritora catalana (nacida en Uruguay, ¿pero eso qué importa?) Cristina Peri Rossi.
En libre aplicación del derecho de autodeterminación lingüística, Peri Rossi decidió un día expresarse habitualmente en castellano. Nuestra escritora vivía feliz construyendo su biografía lingüística; anticipando lo que después diría el Pla de Govern 2007-2010 de José Montilla, Peri Rossi participaba en la vida pública y mantenía "relaciones interculturales satisfactorias" independientemente de su lengua habitual. Esto terminó el día en que alguien, acaso desafiando los criterios del vicepresidente, decidió que la opción lingüística de Peri Rossi era incompatible con su participación en un programa de la radio pública de Catalunya.
AQUÍ NO VAMOS a alimentar el capcioso argumento de que los medios de comunicación de la Generalitat deberían ser íntegramente bilingües; para el caso específico de la televisión, en 2002 el Tribunal Supremo ya dictaminó que "existe una justificación objetiva y razonable para que los medios de televisión públicos gestionados por la Generalidad de Cataluña utilicen en sus emisiones de forma mayoritaria la lengua catalana" (básicamente, se trata de equilibrar la oferta, abrumadoramente inclinada hacia el castellano). Nos interesa argüir, más allá del respeto por el derecho de autodeterminación lingüística, por qué es bueno para el catalán que Peri Rossi hable en castellano en la radio pública de Catalunya.
Según los expertos más acreditados, el gran problema de la lengua catalana no es su inminente extinción, sino la vigencia de unas normas de uso que perjudican su visibilidad social y, a la larga, podrían acabar dañando su remarcable vitalidad. En concreto, la llamada norma de convergencia, en virtud de la cual una persona que se expresa habitualmente en catalán pasa a hacerlo en castellano ante interlocutores que son hablantes habituales de esta lengua o que simplemente percibe como tales. Esta es la norma que dificulta el acceso fluido de muchos viejos y nuevos catalanes al catalán, que de esta manera corre el riego, no de desaparecer, sino de quedar circunscrito a una parte de la sociedad en lugar de convertirse, como el castellano, en lengua de todos.
Pues bien, es bastante evidente que la presencia de Peri Rossi en Catalunya Ràdio era un desafío en toda regla a la norma de convergencia. Peri Rossi ha decidido expresarse habitualmente en castellano, pero entiende perfectamente el catalán, y es en catalán como se le dirigían el conductor del programa, Gaspar Hernàndez, y los demás colaboradores de Una nit a la Terra. La conversación bilingüe, que no por casualidad fue lo que postuló la primera responsable de Política Lingüística, Aina Moll, es la norma que proyectaba finalmente Una nit a la Terra a su audiencia: una norma que sin duda favorece al catalán ante la norma de convergencia (que algunos llaman "de subordinación") actualmente vigente en la sociedad catalana.
En definitiva: no solo había que respetar por principio la biografía lingüística de Cristina Peri Rossi, sino que respetarla acarreaba un importante beneficio para la lengua catalana. Ahora bien, si respetamos la biografía lingüística de Cristina Peri Rossi debemos respetar la biografía lingüística de todos. En su comparecencia ante al Parlament, Carod-Rovira lamentó que la biografía "te la hacen" cuando "vas a un Parlamento situado en el centro del Estado y no puedes hablar tu lengua (...) o cuando te vas al Parlamento Europeo y no puedes hablar tu lengua" Sin necesidad de ir tan lejos, Carod-Rovira hubiera podido referirse a las múltiples situaciones en que muchos catalanes no pueden ejercer su derecho de autodeterminación lingüística en su mismo pueblo o ciudad. Situaciones como la que ilustra de nuevo el caso de la juez Ana Ingelmo, que en la ciudad de Berga (¡no en Madrid ni en Estrasburgo!) obligó a otro ciudadano catalán a expresarse en castellano en un juicio, violentado no solo la biografía lingüística de este ciudadano sino la misma letra de la ley orgánica del Poder Judicial.
EL CASO Ingelmo es el reverso de la moneda del caso Peri Rossi, y ambos pueden convertirse en un test para distinguir a los falsos de los auténticos pluralistas. A quienes clamaron al cielo por el despido de Peri Rossi pero callan (es decir, otorgan) ante la decisión de Ingelmo se les ve inevitablemente el plumero. El mismo plumero que no pueden ocultar quienes se indignan por el caso Ingelmo pero aplauden (aunque sea en petit comité) el despido de Peri Rossi. Sería muy interesante saber qué piensa de este asunto el nuevo secretario de Política Lingüística de la Generalitat, y en particular qué políticas desarrollará para que en Catalunya se respete el derecho de autodeterminación lingüística de todos los ciudadanos.
Albert Branchadell. Profesor de la Facultad de Traducción e Interpretación de la UAB

es un arytículo penoso. y se lía.
Parece mentira cómo encuentran algunos lío en algo tan clarito... Tiene toda la razón este defensor de la autodeterminación lingüistica que nos declara -y transparente- en qué su 'lógica' consiste: "No vamos a alimentar el capcioso argumento de que los medios de comunicación de la Generalitat [o Gobierno de una Comunidad constitucionalmente reconocida con 2 lenguas 'oficiales'] deberían ser íntegramente bilingües"...
Tiene, pues, toda 'su' razón Branchadell (sobre todo porque tiene apoyos del poder desde la Generalitat, Moncloa y -práctica mente- en todo el Parlament, ¿qué puede importar, así, lo que digan 2 diputados de C's y algún excabecilla vidalquadrastra del PP?)= si hay 1 víctima en esto es el uso del catalán, para nada lo castellano ni nadie multado o vetado (de TV3, de Frankfurt am Main o de parte alguna) por pretender usar esa lengua que toda Ley dice 'oficial' en el conjunto del Reino de España sobre el que se habla. ¿En 2? ImPresionante
Aquí se ve ... la fuerza (democrática: poder por el pueblo) del PSC. En TV3 bastó la queja por 'del Rey abajo alguno... y alguna...s' para desenchufarle micrófono a C.PeriRossi. En Telemadrid y la COPE no sirvieron unas públicas protestas de Juan Carlos I, Jefe de Estado ¿noconfesional?, a Rouco y resto de la Conferencia Episcopal para desenchufárselo a F.JiménezLosantos... Visca "El Oasis Catalá".
el/ la perjudicada no es Peri Rossi, somo todos. No es un hecho aislado en Cataluña es un déficit del Estado de Derecho en España. Y cada vez más el sistema político español actua de espaldas a los ciudadanos y con impunidad respecto a valores democráticos.
Respeto a los nacionalistas que postulan sus valores pero también hay (en todos lados) mediocres y, peor, cursis.
Como bien ha dicho Joan B. Culla i Clará, sobre Dreyfus, "en la Francia de entonces los judíos representaban el 0,2 % de la población total, pero eso no impidió a los Drumont, Barrès, Daudet y compañía describir a un país asfixiado, moribundo bajo la garra judía. Y millones de personas les creyeron..." O sea, Peri Rossi representa menos del 0,0001% de nuestra sociedad... ¿Hará falta seguir más adelante con las conclusiones?