EL APUNTE
Ahora resulta que la Bienal de Venecia invita a países, llámese estados, porque lo dice el bueno de Carod. Embolica que fa fort.Informa el vicepresident que Cataluña será uno de ellos y todos caen rendidos a sus pies. Se dejó llevar por la embriaguez de una feria de Fráncfort que despide a los autores en catalán sin saber qué pensar. Pero ese ya no es el tema. La cuestión es que, sin dejar acabar la fiesta imaginaria de Alemania, el tripartito vuelve a expandir los polvos mágicos de Cenicienta por la intelectualidad catalana, para que se sepa que Cataluña seguirá conquistando los eventos culturales europeos. Eso es lo que pretendía explicar Carod. Pero sus ganas por dar noticias le llevaron a no contarlo con todos los detalles. Quiso decir que la Generalitat pagará un pabellón en la Venecia off, que en realidad es lo mismo o hasta mejor, porque Cataluña siempre ha tenido algo de off. (Eso lo comparto. Prefiero lo off que las cosas oficiales). No me gusta ir pagando junto al pabellón de Fiat, por ejemplo. Pero no se preocupen. En la Bienal de Venecia no hay problemas de idioma. El arte no distingue lenguas. A relajarse.
alex.salmon@elmundo.es
© Mundinteractivos, S.A.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados