Hace unos años el puesto de cajera de El Corte Inglés saltó a la fama multimedia por el lamentable interrogatorio a que fue sometida la concejala de Hacienda del ayuntamiento de Ponferrada en el juicio por acoso que se siguió contra el alcalde de esa población en el llamado caso Nevenka. El fiscal interrogador le reprochaba algo así como haberse dejado tocar el culo como "si fuera una cajera de El Corte Inglés". Y recuerdo que en un programa de radio entrevistaban a una de las cajeras de uno de los establecimientos de esa cadena y que, como cuestión colateral que no fue mas allá en la tertulia, salía el dato de que siendo todos los empleados de caja mujeres, quien ostentaba la jefatura de cajas era un hombre.
Con mucha menos repercusión en los medios leo una noticia acerca de una sentencia del Juzgado de lo Social nº13 de Barcelona que ha declarado que el sistema de promoción profesional aplicado por la dirección de El Corte Inglés en cuatro centros de trabajo de Barcelona discrimina a sus trabajadoras. Las actas de infracción levantadas por la Inspección de Trabajo han dado lugar a la semanda y posterior sentencia indican que en los grupos de iniciación y profesionales hay un mayor porcentaje de mujeres que de hombres, mientras que en los grupos superiores (coordinadores, técnicos y mandos), las cifras se invierten, siendo superior al 80 por ciento el volumen de hombres que ocupan los altos cargos.
No es una situación exclusiva de esta empresa, ni siquiera lo es de la empresa privada pues algo similar ocurre en la Administración Pública cuando los criterios objetivos de mérito y capacidad dejan paso a la elección subjetiva de los aspirantes al ascenso.
Solo que estamos tan acostumbrados a la visión de mujeres realizando funciones o trabajos subordinados y a los hombres con sus trajes ejecutivos en tareas de dirección y lo que vemos coincide tan plenamente con los estereotipos de género, que naturalizamos la realidad y nos olvidamos de las causas mas o menos ocultas que favorecen la discriminación.
Acompaña a esta noticia aquella otra que nos informa de que la brecha salarial entre hombres y mujeres lejos de cerrarse, está creciendo. Trabajos menos cualificados significan salarios menores y jornadas a tiempo parcial para conciliar la vida familiar significan salarios y pensiones también parciales. Es hora de aplicar en serio la ley de igualdad.
Rosario Hevia. Magsitrada.

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