PRISMA
La Caixa ha creado la entidad Criteria Caixa Corporación, un holding que reúne las participaciones de La Caixa en el ámbito industrial, que permitirá que la empresa salga a Bolsa y su expansión exterior, facilitándole operar en ámbitos vedados por el carácter especial de las cajas de ahorro.
La creación de esta empresa suscita muchos interrogantes. Ya los planteaba la participación industrial de las cajas de ahorro, pero adquieren más interés con este nuevo sistema. Si las cajas de ahorro son instituciones sin animo de lucro, ¿cómo lo compaginan con la actuación en la industria cuyo objetivo es obtener un beneficio? Legalmente las cajas son dirigidas bajo «criterios sociales». ¿Cómo y bajo qué criterios se gestionará este gigante industrial y se nombrará a sus gestores? ¿Cómo se controlará tan gran corporación?
Este sistema establece una cadena de relaciones específicas que ignora las normas de los negocios basadas en la propiedad accionarial.En la hipótesis de que Criteria sufriese fuertes pérdidas ¿a quién afectarían? Al no haber accionistas en la institución madre nadie sufriría directamente dicha perdida, y se suele argumentar que conduce a la ineficiencia y a la irresponsabilidad. Nos encontramos con una poderosa institución «de carácter social», con las atribuciones que permite el mundo de los negocios, pero que no causará pérdidas a unos inexistentes propietarios. La Caixa puede pedir cuentas a Criteria por sus pérdidas, pero, ¿quién pide cuentas a La Caixa? Y nadie objeta en el ámbito empresarial o político.
Los beneficios de Criteria revertirán en La Caixa, ¿qué hará ésta con ellos ya que no hay accionistas para distribuirselos? A la Obra Social va el 27% de ellos, ¿mejorará la situación de los clientes (ya ha anunciado que «así podrá cobrar menos comisiones»)? El resto de beneficios tendrá que dedicarse a reinversióny Criteria crecerá permanentemente aumentando su ya ingente dimensión. ¿Por qué tan poca reacción del mundo de los negocios y las autoridades ante esta creación? Una corporación tan poderosa como Criteria, ¿no se beneficiará de situaciones preferentes al tener como propietaria final a una institución protegida?
En sentido inverso, también sorprende que ni empresarios, ni economistas, ni políticos, hayan manifestado el temor que ello dé lugar a una para-nacionalización disimulada de las empresas implicadas. Seguro que porque saben con certeza que La Caixa y Criteria actuarán según los más ortodoxos cánones del capital privado. Este sabe bien que Criteria no será una corporación con criterios menos capitalistas, sino un refuerzo al mundo empresarial.
Esta potente y hábil operación suscita muchas preguntas. Más teniendo en cuenta que otras cajas la imitarán. ¿Quién es en última instancia el beneficiario de esta innovación? ¿Qué papel juega en todo ello la importante representación política en la dirección de La Caixa? ¿Seguro que no se altera ningún punto básico de la situación jurídica de las cajas de ahorros y no se incurre en fraude de ley? Sería importante que en aras de la transparencia debida a las grandes operaciones económicas de «carácter social» o para el público, se explicaran a la opinión pública los entresijos de la operación y sus posibles beneficiarios.Si se explicó públicamente la posible compra de Endesa ¿por qué no la creación de Criteria Caixa Corporación?
© Mundinteractivos, S.A.

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