No acabo de creerme que el vídeo de las Juventudes Socialistas, en el que dicen defender la asignatura de Educación para la Ciudadanía, lo haya rodado ningún joven, pues el pijo que quieren asociar al PP viste, en todo caso, como un chico estirado de la generación anterior. Este muchacho remilgado lleva un polo rosa con la marca del cocodrilo, cuando hoy un pijo luciría antes uno de Tommy Hilfiger o Ralph Lauren, o incluso de El Niño, que un niqui de Lacoste. Como tampoco resulta creíble el peinado del presunto pijo, porque éstos se pirran por crestas a lo Beckham, antes que por cortes con raya, más propios de los muchachos de buena familia que pasaban las tardes en José Luis, como cantaba Serrat en los 80.

El Lacoste era de pijos para los que protagonizaron la transición, pero no es percibido igual por sus hijos. Por cierto, René Lacoste fue llamado el Cocodrilo por la prensa norteamericana, después que le hubiera ganado al capitán del equipo una maleta de piel de este saurio en una apuesta, al conseguir la Copa Davis ante Estados Unidos. El sobrenombre tuvo tanto éxito que un amigo se lo bordó en el blazer cruzado con el que saltaba a la pista, y de ahí nació su inclusión en la prenda de punto con la que jugaba los partidos, que acabó siendo comercializada. Asociado al tenis, que era un deporte de elites en los 70, ir con un polo Lacoste resultaba sinónimo de pijo, pero la marca se ha democratizado lo suficiente como para no ser ya el símbolo de la remilguería.

El vídeo asocia la idea del pijo al PP (como si no hubiera pijos del PSOE o de otros partidos) de tal modo que, cuando le preguntan al joven en el concurso que un es calco de Pasapalabra:"unión civil de personas del mismo sexo" con la M, contesta "mariconas", mientras que la formal joven socialista responde "matrimonio". Ante la pregunta de "persona mundialmente conocida por su lucha por la paz, con la G", el chico de derechas suelta "Gosé María Aznar", mientras que la aplicada progre contesta "Gandhi". El vídeo está pensado para consumo de jóvenes en YouTube, aunque, a lo mejor, lo del cocodrilo no será bien descodificado por la muchachada, si bien Acebes y Rajoy seguro que han entendido el sarcasmo.

Hace veinte años circuló un chiste sobre un pijo que se iba de safari a Kenia y, viendo un cocodrilo, gritaba con voz engolada: "¡Mira, un Lacoste!". Estos días circula por internet un chiste que actualiza las marcas susceptibles de ser llevadas por la pijería: "No soy un pijo, o sea, lo juro por mis Reebok". En cualquier caso, las Nuevas Generaciones del PP han anunciado otro vídeo. Estaría bien descubrir qué visión dan del progre.Me temo que lo sacarán con pelo largo, shetland y una trenka, más o menos como en Cuéntame.

Estas guerras de vídeos permiten comprobar que nuestros políticos, desde su más tierna militancia, tienen una imagen de la realidad que no se corresponde con su tiempo. Algo que con los años se acrecienta. Y así nos pinta.