El título del artículo de Nacho Loy, Francisco Erice y Carmen Tejada les delata. Es de puro psicoanálisis: su objetivo es hundir a Izquierda Unida en la ciudad y, tantas son las ganas, que no pueden eludir mencionarlo desde la primera línea de su artículo. Nosotros somos militantes históricos del PCE y de IU de Oviedo, algunos estamos en esta organización desde los tiempos de la dictadura y el exilio, y otros, desde aquellos años en los que nos organizamos contra la OTAN. Unos nos sentimos comunistas, pues es la ideología que dio sentido a nuestras vidas, a nuestro trabajo y el PCE es el partido al que consagramos nuestros esfuerzos personales. Somos un solo botón de muestra de un montón de la gente de siempre que sigue ahora en IU de Oviedo.
No toleramos que unos advenedizos que no participaron de la historia del PCE vengan a calificarnos como la derecha de la organización. Esta gente, recién llegada, se puso al servicio de una estrategia política de aquellos que, provenientes del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE), tratan desde hace muchos años de llevar al PCE hacia posiciones donde nunca estuvo. Desde Oviedo, Paco de Asís Fernández, (proveniente del PCPE) y los suyos trataron siempre de borrar lo mejor de nuestra historia. Reniegan de Carrillo, de Gerardo, de Francisco Javier Suárez, de Laura, del Pole, de la Pasionaria, Anita, Otones, Vicente Solís, de Horacio... todos ellos son para Nacho Loy comunistas impuros e inventan un pasado mítico de un PCE que nunca existió.
Bajo su dirección en IU de Oviedo se depuró a cualquiera que opinara contra los deseos de Paco de Asís. La caza de brujas contra militantes como Juan Ania, apreciado y muy respetado en esta ciudad, es un ejemplo de cómo se actuaba contra lo más genuino del PCE. Nunca aplicaron la democracia interna y siempre emplearon las peores artes contra la discrepancia, el que disentía era apartado sistemáticamente. El régimen de Asís es «polpotiano» para la crítica interna, no es extraño que nunca haya tenido oposición.
Ahora los advenedizos del PCPE y sus compañeros de viaje han logrado instrumentalizar a la decadente dirección del PCE de Paco Frutos y se nos presentan como la izquierda de la organización en Asturias, depurada por serlo. Da risa. La autodenominada izquierda de esta organización estuvo muda mientras su líder carismático era director general de Seguridad en el Gobierno de coalición. Votó que sí a los pactos con el PSOE, los valoró bien en los órganos de decisión y no dudó en apoyar las listas conjuntas con el PSOE al Senado que impuso Paco Frutos en su día. Su crítica surgió tras la pérdida del coche oficial del gran timonel. Los «izquierdistas» no dudaron en arremeter contra el sindicalismo de CC OO bajo el lema «menos liberaciones, más trabajo», mientras lamentan perder las subvenciones de Gabino de Lorenzo, lo que les obliga a reducir la no reducida plantilla que tienen a su servicio, empezando por los liberados de la propia ejecutiva de la IU local de Oviedo, cuyo dominio han perdido. Ahora están enfrascados en intentar laminar a Gaspar Llamazares promoviendo a una candidata a las próximas elecciones generales, Marga Sanz, que, cómo no, proviene del comité central del PCPE, en el que estuvo hace tan sólo cinco años.
Los «izquierdistas» ex PCPE, ahora bajo la fórmula de ASCIZ, han pactado con Gabino de Lorenzo y la derecha económica para sobrevivir y dedicarse a destrozar a Izquierda Unida. Bajo la pátina revolucionaria de ciertas imágenes, afirmaciones y proclamas populistas, se ve el preferente y constante ataque contra los gobiernos, partidos y sindicatos de izquierda. Sus tribunos de la plebe, más cerca de la retórica seudo roja y nada molesta de Mendiluce o Daniel Cohn-Bendit, el famoso «Dani el Rojo», que del alcalde laborista Ken Livingstone, son exquisitamente tratados por el poder y la prensa que ellos denominan burgueses, y, por eso, nunca atacan al nervio de la derecha económica y política de la ciudad. Suponemos que en el programa revolucionario de estos ex PCPE la lucha final está aún lejos y que es necesario un acuerdo de supervivencia con el enemigo de clase para sobrevivir e intentar conquistar el espacio de la izquierda impura. Ya lo intentó Molotov y no salió bien. Pero no vamos a consentir que a los que siempre estuvimos en el PCE e IU, a los que nos creemos este proyecto desde sus inicios, a los que nunca lo pusimos al servicio de una derecha que nos repugna, unos recién llegados nos den lecciones de izquierda y comunismo.
Adolfo Saro Herrero, militante del PCE y de IU de Oviedo, Miguel González Álvarez, militante histórico de IU de Oviedo, Enedina García, Nieves Naveira, Valentín Pérez, Luis Álvarez, Juan Manuel González, Pilar Fernández, miembros del consejo político de IU de Oviedo y militantes históricos del Partido Comunista de España.

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