Las agencias de rating renuevan su confianza en la banca española

Los pesos pesados de la banca mundial continuaron ayer desnudándose ante el mercado. Si en septiembre fueron Bear Stearns, Morgan Stanley, Lehman Brothers y Deutsche Bank quienes anunciaron de manera más o menos concreta el impacto de la crisis de las hipotecas de alto riesgo sobre sus cuentas, ayer le tocó el turno a Citigroup, el mayor banco estadounidense, y a UBS, uno de los principales a nivel europeo.

La peor parte se la llevó la entidad suiza, que reveló sus primeras pérdidas trimestrales en nueve años. El banco no sólo reportó un resultado negativo de 489 millones de euros entre julio y septiembre, sino que anunció un recorte de 1.500 empleos y el relevo de varios de sus directivos con el objetivo de recuperar la confianza de los inversores. A diferencia de UBS, Citigroup anunció beneficios en el tercer trimestre del año, aunque un 60% inferior a lo previsto.

Crédit Suisse, otro de los bancos europeos que han construido su modelo de negocio sobre la banca de inversión, lanzó un aviso mucho más edulcorado. Aunque reconoció que se ha visto afectado negativamente en áreas como la de gestión de activos o banca de inversión, aseguró que sus resultados no serán inferiores a los 1.000 millones de francos suizos (607 millones de euros).

Pese a las malas noticias, UBS cerró en bolsa con un alza del 3,04%, mientras que Citigroup también reaccionó al alza. "Estas noticias ponen de manifiesto que el castigo que habían sufrido los bancos en bolsa no se correspondía con el impacto de la crisis subprime en sus cuentas" , explica Jordi Falgueras, analista de Gaesco Bolsa, que añade que "el mercado esperaba resultados aún peores".

La banca española también terminó ayer con subidas en bolsa, aunque menores que las europeas por haberse visto menos perjudicada en las últimas semanas.

La banca española recibió ayer otro importante espaldarazo de las agencias de rating Fitch y Moody´s, que publicaron sendos informes favorables en los que les renuevan su confianza. Fitch sostuvo que las grandes entidades españolas están "bien preparadas" para operar en un entorno menos dinámico como el que se avecina, ya que "se encuentran entre las más eficientes a nivel internacional". En especial, tiró flores al Santander, al BBVA y a Caja Madrid por sus buenas perspectivas para el 2007, aunque admitió que el próximo año traerá más desafíos.

Moody´s, otra de las grandes agencias internacionales, también aseguró que las entidades están "bien posicionadas" y son más fuertes que en los noventa para hacer frente a la desaceleración del sector inmobiliario. Por ello, insistió en que no tocará sus ratings, a menos que haya una corrección brusca en el sector del ladrillo.