Cuatro segundos nada menos, de uis María Anson en El Mundo
CANELA FINA
Moratinos ha proclamado a los cuatro vientos el gran éxito de Zapatero en Nueva York. Hasta Alfonso Ussía se ha rendido a la evidencia reconociendo que el presidente español se ha convertido en una de las estrellas que deslumbran la política internacional. Como explicó Moratinos, la circulación quedó colapsada en las calles neoyorquinas al paso de Zapatero pues las gentes se agolpaban para disfrutrar del placer progresista de contemplar al César de la Alianza de las Civilizaciones. Después, en la Asamblea General de la ONU, abarrotada de sillas vacías, Rodríguez Zapatero pronunció un discurso memorable aplaudido hasta el delirio por todos los asistentes. El presidente, visiblemente emocionado, correspondió a las muestras de entusiasmo internacional con su provervial y generosa sonrisa.
Con todo, lo mejor de su estancia en Nueva York fue su apretada agenda de encuentros y entrevistas internacionales. Aunque el presidente de la República de San Marino no tuvo tiempo para conversar con él y disfrutar de sus enseñanzas, Zapatero mantuvo encuentros nada menos que con los máximos líderes mundiales: Evo Morales de Bolivia, Abdellahi de Mauritania y el turco Erdogan. Un éxito sin precedentes «del mandatario español» frente al presidente francés Sarkozy, que sólo pudo el pobrecillo entrevistarse con Merkel de Alemania, Lula da Silva de Brasil, Karzai de Afganistán, Bachelet de Chile, Uribe de Colombia, Do Santos de Angola y Erdogan de Turquía.
La apoteosis final de Zapatero, según ha proclamado Moratinos, se produjo durante la extensa entrevista que mantuvo con el presidente de los Estados Unidos de América, George Bush. Duró nada menos que cuatro segundos y en ella el mandatario norteamericano tuvo la deferencia de decirle en español, el idioma de Cervantes y Carod Rovira: «Hola, ¿cómo está?». Zapatero respondió de forma muy inteligente, como corresponde a la hondura de su pensamiento: «Muy bien». «Good to see you again», dijo Bush, concluyendo la extensa entrevista que, como ha explicado Moratinos, viene a demostrar la pleitesía que el presidente americano rinde a la sabiduría e indiscutido prestigio de José Luis Rodríguez Zapatero, convertido en figura internacional clave para la política de Oriente y Occidente.
«Bush y yo -aseguró el líder socialista español en la conferencia de Prensa- hablamos normalmente». Fue muy modesto. Podría haber dicho que el presidente de los Estados Unidos de América le consulta cualquier decisión antes de tomarla, aparte de implorarle todos los días que le traslade el criterio de Pepiño Blanco, el principal mentor, hoy por hoy, del think tank de la Casa Blanca. Tras la conferencia de Prensa, el mandatario español volvió a sonreír con suficiencia, disfrutando del gran éxito conquistado en Nueva York, donde Jefes de Estado y de Gobierno de 200 naciones se han rendido al carisma, a la lucidez, a la sagacidad de este hombre excepcional, que los españoles no nos merecemos, que es de León y que se llama José Luis Rodríguez Zapatero.
Luis María Anson es miembro de la Real Academia Española.
© Mundinteractivos, S.A.
