EL DEBATE DE POLÍTICA GENERAL

Malos tiempos para la lírica. Lo escribió Bertolt Brecht, uno de los dramaturgos más influyentes del siglo XX creador del teatro de política. En él, los personajes se limitan a representar los lados opuestos de un argumento, de arquetipos o estereotipos, y ayer José Montilla y Artur Mas fueron en la segunda jornada del debate de política general dignos protagonistas de una de sus obras. Y cuando cayó el telón, saludos y sonrisas.

Si el president reclamó el miércoles el fin del enfrentamiento con España, Mas proclamó ayer que el dilema España-Catalunya debe persistir porque si no "querrá decir que Catalunya ha desaparecido"; si Mas reprochó a Montilla que separe la Catalunya conservadora y la progresista, el president acusó a los gobiernos de CiU de crear divisiones entre "catalanes buenos y no tan buenos en función de la adscripción política". Diferencias en sus horizontes de futuro que derivaron en un agrio enfrentamiento personal.

El presidente de Catalunya que tiene menos apoyo electoral y que gana "en los despachos a oscuras" no es ejemplo de mérito y esfuerzo, vino a decirle Mas, y la respuesta de Montilla fue contundente: "Todavía no ha digerido no ser presidente de la Generalitat. Lo ha intentado dos veces y ha fracasado. Yo he querido ser presidente y lo he conseguido a la primera. No se si tendrá una tercera oportunidad". Hurgó en la última crisis de CiU y apostilló: "Si estuviera supeditado al PSOE, seguramente no sería presidente". Mas no se arrugó y se proclamó orgulloso de mantenerse "al pie del cañón" pese a estar en la oposición e incluso pidió disculpas a su militancia por la disputa con Duran.

El presidente de CiU subió a la tribuna con el objetivo de echar por tierra el balance positivo de la gestión del Govern que había desgranado Montilla el día anterior y lo hizo con su particular "viaje al mundo real": viudas que pierden sus complementos en las pensiones, padres de menores con disminución que esperan todavía las ayudas prometidas, meses y meses de espera para lograr una plaza residencial... Hubo reproches por pasar de puntillas sobre el caos de infraestructuras del verano y por olvidar los proyectos que provocan roces entre los socios del tripartito. Y propuestas buscando ese enfrentamiento interno en el Govern inspiradas en el ex president

Pasqual Maragall -que ayer fue como una suerte de comodín de Mas-, como la conveniencia de someter de nuevo el Estatut a referéndum si el Tribunal Constitucional desvirtúa su contenido. El tripartito superará hoy el envite presentando su propia resolución para la aprobación de una ley de consultas populares que despliegue el artículo 122 del Estatut. Sin más. Sin los horizontes temporales de referéndums de autodeterminación que se propugnan en las filas republicanas.

El president afrontaba la jornada con otro reto: las ansias de ERC de subrayar su perfil indenpendentista con el riesgo de debilitar la cohesión del Govern. Descartada la intervención del conseller de Vicepresidència, Josep Lluís Carod-Rovira, el discurso del portavoz parlamentario de ERC, Joan Ridao, se limitó a justificar el encaje del ideario republicano en el programa del Govern d´Entesa. Esquerra tiene claro su papel junto a Montilla, que ha fijado las líneas rojas de la acción de gobierno: "el despliegue del Estatut es el termómetro de la ambición de este gobierno", y les reclama lealtad sin fisuras: "la expresión de la unidad es el pleno apoyo a la acción del gobierno". Sólo con la seguridad de que Montilla no iba a replicar, Ridao se atrevió a proclamar que ERC quiere "dar cuerpo a la causa independentista desde el Gobierno". Eso sí, con "discreción".

El paso de las tesis independentistas a la recuperación del castellano por parte del PP en un debate parlamentario se hizo sin anestesia. El presidente del PP catalán, Daniel Sirera, se estrenó con Acebes y Zaplana como referentes y fulminó de un plumazo los intentos que hizo Josep Piqué de dar al partido una pátina catalana. El giro de los populares dejó a Ciutadans sin discurso en un debate que resultó ser de trámite.