Indignada con el vicepresidente, Elvira Rodríguez recuerda que el PP tuvo que pedir dinero a la banca para atender pagos

El vicepresidente segundo, Pedro Solbes, no suele estar en la lista de los ministros más denostados por el Partido Popular, pero esta semana ha entrado de lleno. La razón es su declaración el pasado martes de que cuando llegó en 2004 al Ministerio de Hacienda se encontró «la despensa vacía» por los ocho años de gestión presupuestaria del Gobierno de Aznar.

«¡Pero qué desfachatez»! es lo más suave que se oye estos días en la calle de Génova, al recordar cómo dejó Solbes «la despensa» como último ministro de Hacienda de Felipe González. Una de las más indignadas era Elvira Rodríguez, actual presidenta de la Asamblea de Madrid, ex ministra del PP y directora general de Presupuestos en 1996 cuando llegó su partido al poder.

«Recuerdo muy bien lo que tuvimos que hacer en la despensa que nos había dejado el señor Solbes. No había dinero para pagar las pensiones y llegó un momento que hasta tuvimos que recurrir a un préstamo de la banca privada para poder garantizar la paga de Navidad a los pensionistas», aseguró ayer a este diario. El entonces ministro de Trabajo, Javier Arenas, tuvo que recurrir a un pool de bancos para conseguir 100.000 millones de pesetas de la época con autorización del entonces vicepresidente económico, Rodrigo Rato.

Un acuerdo del consejo de ministros permitió el insólito préstamo, mientras, según Elvira Rodríguez, hubo que recurrir a ajustes presupuestarios para ir saneando las cuentas de la Seguridad Social e ir sorteando el problema.

«El desfase que nos encontramos fue de medio billón de pesetas. La Seguridad Social no tenía tesorería y necesitaba un préstamo permanente del Estado. Y todo en una época en que necesitábamos reducir el déficit para poder entrar a tiempo en el primer grupo del euro», recuerda la ex ministra. El Banco de España estaba obligado a prestar también dinero a tipo de interés cero.

Por su parte, Solbes ha emprendido una batalla para reivindicar que el primer ministro de Hacienda de la democracia que salda las cuentas públicas con más ingresos que gastos es él mismo y no el PP. Lo hace tras ser acusado por Mariano Rajoy de «destruir» el legado de Rato. El actual jefe del aparato económico del Gobierno sostiene que su antecesor, Cristóbal Montoro, no dejó el «déficit cero» prometido.

«En los presupuestos del año 2003 hubo que corregir el superavit que dijeron que existía como consecuencia del no reconocimiento de la deuda de Renfe, más los ajustes que Eurostat ha hecho en el tema de Adif [la entidad pública Administrador de Infraestructuras Ferroviarias]. En consecuencia pasaron de superávit a déficit», añadió el vicepresidente.

«Para déficit el que dejó Solbes en 1996, que alcanzaba el 6% del Producto Interior Bruto, cuando el Tratado de Maastricht no permitía superar el 3%», sostiene el secretario ejecutivo de Economía del PP, Miguel Arias Cañete.

Además, el entonces director de la Oficina Económica de Moncloa, José Barea, tuvo que negociar en Bruselas con el comisario de Asuntos Económicos, Yves Thibault de Silguy, para que no se retirara a España el Fondo de Cohesión por incumplimiento del programa de saneamiento presentado ante la Comisión Europea.

© Mundinteractivos, S.A.