Asamblea

El nuevo líder del PSM no es diputado, ni técnico del Grupo Socialista. Sin embargo, se ha habilitado el segundo mayor despacho del PSOE para controlar el trabajo de los parlamentarios. Ha prohibido a todos dar opiniones sin consultarle

Tomás Gómez no es diputado, ni trabajador, ni técnico del Grupo Socialista. Sin embargo, el nuevo secretario general del PSM parece empeñado en que su presencia física se haga evidente en la Asamblea de Madrid. Hasta tal punto ha llevado su intención que se está habilitando un despacho en la quinta planta, la planta noble del PSOE, como han confirmado a M2 varias fuentes socialistas, incluidos diputados que avalaron al nuevo líder de la formación en el pasado Congreso Extraordinario. El asunto se está convirtiendo en la comidilla de los diputados socialistas durante estos días y, como comentan, el hecho es insólito.

Ni Jaime Lissavetzky cuando dejó la Asamblea para ir al Congreso, ni Rafael Simancas cuando era concejal en la capital, tuvieron nunca despacho en el Parlamento regional. Y ambos fueron secretarios generales de la entonces llamada FSM.

Tarjeta de 'visita'

El alcalde de Parla tendrá, pues, dos despachos. El oficial en el Ayuntamiento y el extraoficial en la Cámara regional, aunque no tenga ninguna vinculación con la misma. De hecho, cuando acude al Parlamento, lo hace con una tarjeta de visita que le entregan en el control de entrada.

El despacho de la Asamblea no es un cuarto cualquiera; se trata del segundo en importancia que tiene el PSOE después del de la portavoz, Maru Menéndez, y junto al de uno de los portavoces adjuntos. La legislatura pasada fue el lugar de trabajo de Matilde Fernández, entonces número dos de Simancas.

Varios diputados socialistas no salen de su estupor. Incluso algunos que apoyaron su candidatura critican el hecho, aunque sin facilitar su nombre. «Es un gesto de autoridad», dicen, «quiere dejar claro que ahí está él y que nada se debe mover sin que dé su visto bueno... aunque no pertenezca al Grupo».

Tanto las formas como, en ocasiones, el fondo de los pasos que está dando el secretario general, están irritando a parte del Grupo. El pasado agosto, cambió a varios portavoces en las comisiones y nombró a Maru Menéndez como nueva cabeza visible en la Asamblea. No lo consultó con los afectados y casi todos se enteraron por los periodistas.

Todos los sábados, desde hace dos, convoca a los portavoces a una reunión en la Cámara a las 9.00 de la mañana. Allí les explica las líneas de trabajo que deben seguir tras el Congreso y tras el nacimiento de lo que llama «nuevo socialismo».

En dichas reuniones, Gómez ha marcado una pauta difícil de seguir: todas las iniciativas, proposiciones no de ley (PNL) y hasta las opiniones de los diputados sobre determinados temas sensibles tienen que ser antes consultadas con él. O, en su defecto, con su jefa de Gabinete en el Ayuntamiento de Parla.

'Prohibido opinar'

Como relataron a M2 diputados asistentes a las reuniones, prácticamente les ha prohibido dar su opinión a los periodistas sin consultar.

-«Pero los periodistas nos llaman al móvil, ¿qué hacemos entonces?», preguntó uno de ellos.

Gómez respondió que cualquier nueva iniciativa, cualquier opinión sobre un tema cuya posición oficial no esté definitivamente fijada tendrá que contrastarse con él.

La nueva política de comunicación, según la cual Gómez quiere controlar todo, ha sorprendido a casi todos. En la nueva Ejecutiva no existe el cargo de secretario de Comunicación, como siempre ha ocurrido. El Grupo Parlamentario tenía hasta el verano un gabinete de prensa con una responsable y cuatro profesionales más. Una de las primeras decisiones del nuevo líder fue fulminarlo y dejarlo con dos periodistas. Y en el PSM, el gabinete de comunicación, sencillamente, ha desaparecido y se ha creado una oficina que servirá de apoyo en prensa a las agrupaciones locales.

Una portavoz de Tomás Gómez dijo ayer a este diario que no le consta que el secretario general «se haya hecho un despacho en la Asamblea» y dijo no saber si se está habilitando el citado espacio.

EL 'PASALO' DEL IMPUESTO DE PATRIMONIO

«Solbes aboga por mantener el Impuesto de Patrimonio en todas las comunidades. Pásalo!» El mensaje de móvil corrió ayer como la pólvora entre los celulares de muchos diputados socialistas y de varios dirigentes del Partido Socialista de Madrid.

En la rueda de prensa que el vicepresidente segundo del Gobierno ofreció el martes, Pedro Solbes fue preguntado por la propuesta estrella de Tomás Gómez -la posible supresión del Impuesto de Patrimonio en Madrid- y el número tres de Rodríguez Zapatero abogó por mantener el tributo en todas las comunidades. «Un mínimo para todo el territorio tiene todo el sentido del mundo», dijo.

Ayer, los que en el seno del Grupo Parlamentario o del PSM han mantenido su oposición a la propuesta se mostraban muy satisfechos, aunque no se esperaban una rectificación inmediata del secretario general dado el ardor con el que ha defendido la propuesta.

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