CUMBRE SOBRE EL CALENTAMIENTO GLOBAL

La propuesta del presidente Zapatero es que todos los países fijen un objetivo similar de emisiones per cápita. El mismo presidente reconoce públicamente que España será uno de los países más afectados por el cambio climático, pero mantiene un objetivo de emisiones per cápita.

¡Señor presidente! No tenemos tiempo. El cambio climático se nos viene encima y no podemos fijar objetivos de emisiones. El único objetivo a fijar es la eliminación de emisiones de CO2. España ha hecho algunos de sus deberes, pero muy pocos de ellos. Con la excusa de un desarrollo equivocado, basado en la construcción de edificios, de campos de golf, de carreteras (que además han convertido las costas españolas en un mar de cemento), España mantiene unas emisiones descabelladas. España no tiene institutos de investigación sobre cambio climático, ni mucho menos institutos de investigación sobre los beneficios económicos de combatir el cambio climático.

Si los responsables del Ministerio de Medio Ambiente leen esto, enviarán desmentidos: España, según ellos, está haciendo mucho contra el cambio climático. Algo está haciendo, pero yo reto desde aquí al presidente del Gobierno a que, de los 18.000 millones de euros que indicó hace una semana que España tenía de superávit, dedique 12.000 millones a combatir de verdad el cambio climático.

Necesitamos, con extrema urgencia, no unos programitas de investigación desconexos, no unas instalaciones de energías alternativas sin ligazón alguna. Necesitamos un plan serio, firme, coordinado, que se ponga como objetivos la desaparición en 20 años de toda la electricidad basada en el carbono, de todos los coches basados en el petróleo, que cree, en un plazo de tres meses, una serie de institutos de investigación sobre el cambio climático, sus impactos y los beneficios de combatirlo.

Lo que vemos es que las centrales de carbón siguen funcionando a tope, que los coches 4x4 siguen recorriendo las carreteras de España, que la velocidad de 120 km/h se supera ampliamente en esas carreteras, que el transporte de mercancías se sigue haciendo mediante trenes de camiones de gasóleo, que en las ciudades españolas no predomina el transporte público. Todo se «va a hacer», pero poco se hace hoy.

El presidente hizo ayer un discurso florido y lleno de compromisos. Pero esos compromisos ya los asumió tras la cumbre de Nairobi, y aquí estamos, esperando algún gesto real suyo. Nada más fácil que prohibir, o subir los impuestos de tal manera que equivalga a prohibir, los coches 4x4. Nada más fácil que elevar el impuesto del carbón que utiliza Endesa para sus centrales hasta hacerlas no competitivas. Nada más fácil que limitar los permisos para la construcción de centrales de gas. Puede hacerlo. Está dentro de sus competencias. Al hacerlo así lanzará a la economía española por la senda del beneficio al estimular nuevas tecnologías. Nuevas tecnologías que, además, no seguirán llenando las costas españolas de ladrillo y cemento.

Señor presidente, su discurso ante las Naciones Unidas, ¿lleva consigo medidas reales y urgentes contra el cambio climático, o es sólo una serie de palabras?

Antonio Ruiz de Elvira es catedrático de Física de la Universidad de Alcalá de Henares.

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